Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

lunes, 30 de abril de 2012

Contempla el cielo


Voy a dejar de lado cualquier interpretación celestial ecuménicamente pía. Quiero suponer que no han soltado por París en los últimos tiempos a ninguna brigada de mensajeros para que nos recuerde el lugar en el que se encuentra el hipotético paraíso, a diferencia de este duro y endiablado suelo que habitamos.
Mi primera intención es pensar que alguien, con cierta bonhomía, nos sugiere que no estaría mal mirar algo más que el empedrado o nuestro propio ombligo. Tal vez todo aquello que se nos olvida que existe, encerrados como estamos en cárceles de papel.
Sin embargo, vete tú a saber si lo que quiere el avisador es que contemplemos el cielo con tiempo antes de que se signifiquen los chuzos que nos pueden caer.   

viernes, 27 de abril de 2012

Contra la melancolía

Homenaje a Paco Orellana. 22-04-2012.

Es más que posible que a Paco esta concentración de amigos con el único propósito de homenajearle le produjera, a sus años, un acceso de rubor de difícil solución; pero también es cierto que seguro que se sentía sumamente satisfecho de las oportunidades de conversación que tamaña reunión le iba a deparar.
A algunos la noticia nos pilló en París, pero sin aguacero. Y entonces París dejó de ser una fiesta.
Hoy, en casi vísperas del 1 de Mayo se hace dolorosa su falta, aunque nos resuene en los oídos el tintineo de su voz.
No obstante, en su recuerdo, comenzaremos otro libro y echaremos un cigarrito (sólo uno) como antídoto contra la desmemoria y la melancolía. 

Cita con los bolsillos vacíos

Dicen que dice un proverbio chino que "cuando el dedo señala a la luna sólo los tontos miran el dedo". A veces, si se puede mirar desde bastante distancia, lo que se ve son manos enteras, amigas del dedo, que entran cautelosamente en el bolsillo de listos y tontos por igual y los aligeran con mucho arte.

Jesús Ortiz.
Prólogo de "Delirios multitudinarios. La manía de los tulipanes y otras famosas burbujas financieras" de Charles Mackay.

lunes, 23 de abril de 2012

Los inútiles libros de mi vida

Uno a lo largo del tiempo tiene muchas oportunidades para hacer cosas raras, y cuantos más años tienes las oportunidades se amplían. Digo esto como justificación de mi amor por los libros y de los lugares en los que habitan.
La cosa viene de antaño. No recuerdo ya el primer desván en el que me aventuré siendo un crío, entre arcones, baúles y trastos viejos, combatiendo contra la obra de las arañas y cruzándome en la oscuridad con gatos y roedores. Me convertí en un hábil investigador de cajones intrincados y fueron cayendo en mis manos paulatinamente tebeos del Guerrero del Antifaz, el Capitán Trueno, Hazañas Bélicas... y viejos libros que ya mis tíos y mis abuelos se habían olvidado de leer. Poco a poco fui extendiendo mis actividades a cuanto desván  ("paio" o "payo", se dice en mi pueblo) se ponía a mi alcance. Y a día de hoy, quizá como consecuencia, sigo teniendo una cierta inclinación a internarme en todo caserón o pueblo abandonado que me encuentro. Siempre hay una oportunidad, remota la más de las veces, de hallar algún libraco de interés entre las ruinas.

Pero no contento con lo anterior, y sin duda relacionado, he descubierto un motivo para adentrarme en las librerías cuando viajo; sobre todo en aquellos países que no tienen la suerte de hablar en mi mismo idioma.
En un viaje a Siria hace cuatro o cinco años comprobé cómo desde un escaparate me observaba de través el viejo Long John Silver en una rústica edición en árabe de La Isla del Tesoro. Y juro que no me pude resistir.   
Desde entonces mis inútiles islas del tesoro, dado que no las puedo leer, van haciéndose hueco a empujones  en mi atestada biblioteca. Voy recibiendo noticias del famoso piélago desde Japón, desde Armenia, desde Rusia, desde Alemania, desde la propia Escocia de Stevenson...
Y mientras tanto yo disfruto de una inusual fiebre coleccionista, y al tiempo le hago más fácil la vida a mis amigos, que ya saben siempre qué regalarme cuando vuelven de cualquier sitio.  
  

domingo, 22 de abril de 2012

¿Quién dijo miedo?

¡Tranquilos, compañeros! ¡No tengan pena!.
Si el gobierno errante indulta a los que erraron en el puzzle, ¿qué miedo vamos a tener nosotros, que solamente nos quejamos, protestamos y nos indignamos?


http://www.publico.es/espana/430287/el-gobierno-indulta-a-dos-de-los-condenados-por-el-accidente-del-yak-42

Confortación

España    si algún cronista
te acusa de maniquea
torpe inculta pobre y fea
y al término de esa lista
te llama tercermundista
no digas un no rotundo
el riesgo no es tan profundo
y estás en buena compaña
seas bienvenida españa
al ardiente tercer mundo.


Mario Benedetti

viernes, 20 de abril de 2012

Alexis


Se llama Alexis y se apellida Díaz y Pimienta, pero del mismo modo podría tener otros muchos nombres que confluyeran en la poesía con letras grandes y sin vana gloria.
Él seguro que es responsable de muchas cosas que yo no conozco, porque la vida y las geografías unen y separan,  pero en lo que me atañe diría que fue capaz hace ya unos cuantos años, en una casa de la Calle 23 de La Habana, mientras nos alternábamos recitando, de regalarme un espejismo. Y es que él dice como nadie aquello de ¡Eh, poeta!
Esta semana se ha acercado por estas tierras del norte para recordarnos que la poesía nos gusta, así, sin maquillaje, natural como una ocurrencia de los Chamaquilis que fuimos, etérea como el sonido de una palabra que se va apagando, o como un recuerdo, pero también dura y afilada como una despedida o como una cola del desempleo.
Lo cierto es que Alexis escribe muy bien y que se inventa espinelas sobre la marcha con una alegría cercana al prodigio, pero sobre todo, si algo es de destacar en este cubano sin pena es su cercanía y la calidez con que te acoge y te arropa por muchos años que pasen de una vez a otra. Alguien dijo que cuando lees algo que te emociona corres el peligro de que el autor te decepcione si en algún momento llegas a conocerlo. Pero éste no es el caso.
Con Alexis más bien el riesgo está en la infinidad de librerías que tienes que rastrear por toda Cuba (y también por aquí) para hacerte con sus libros. Y porque, al menos, es un riesgo gratificante (por las librerías, por Cuba y por él) en ello seguimos.

Sobre la servidumbre voluntaria

Ayer me llegó en hoja volandera lo siguiente:

"¿De dónde saca todos esos ojos que os espían si no es de vosotros mismos? ¿Cómo habría de contar con todas esas manos que os golpean si no se las hubieseis prestado vosotros? Los pies con los que pisan vuestros pueblos, ¿no son acaso, también, los vuestros? ¿Tiene algún poder sobre vosotros que no proceda de vosotros mismos? ¿Cómo se atrevería a acosaros si no fuese con vuestro beneplácito? ¿Qué mal podría haceros si no fueseis los encubridores del ladrón que os roba, los cómplices del asesino que os mata y los traidores a vosotros mismos? Sembráis vuestros campos para que él los devaste, amuebláis vuestras casas para permitir que se entregue al pillaje, educáis a vuestros hijos para que pueda saciar su lujuria, alimentáis a vuestros niños para que, en el mejor de los casos, haga de ellos soldados y los lleve a la guerra, a la carnicería, los haga ministros de sus codicias y ejecutores de sus venganzas. Os tomáis molestias para que pueda solazarse en sus delicias y entregarse a sus sucios placeres. Aceptáis debilitaros para que él sea más fuerte y mantenga la brida más apretada. Y de tantas indignidades que las propias bestias no aguantarían si las padeciesen, podríais liberaros si intentaseis, no ya eso, liberaros, sino simplemente desearlo.
Decidíos a no servir más y seréis libres. No os pido que lo empujéis, que lo hagáis  tambalear, sino solo que no lo sostengáis. Veréis entonces cómo, igual que un gran coloso que pierde la base, se hunde bajo sus pies y se rompe".

Etienne de la Boétie.
1530-1563

Para leer SOBRE  LA  SERVIDUMBRE  VOLUNTARIA  O  CONTRA  UNO  de  Etiénne de La Boétie:
http://es.scribd.com/luisdo/d/17122778-De-La-Boetie-Etienne-Discurso-sobre-la-servidumbre-voluntaria-1576

miércoles, 18 de abril de 2012

Presentimiento

Esto no es una crisis, es un ajuste de cuentas.
(¡que alguien traiga algo para dar la vuelta a la tortilla!)

domingo, 15 de abril de 2012

El Elefante

Es de suponer que los sacrificios de los demás en tiempo de crisis le quitan el sueño de tal manera que por esa razón, sonámbulo como estaba, se dio el trompazo.
O se tropezó con algo muy real.
O con un colmillo retorcido.
O no encontró la senda... (la de los elefantes, se entiende).
Esa que pasa por Roma.
Como el "agüelico". 

sábado, 14 de abril de 2012

Viva la República

El Descanso del Guerrero.

Los muertos están cada día más indóciles.

Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro una flor
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.

El cadáver firmaba en pos de la memoria
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.

Pero qué va
los muertos
son otros desde entonces.

Hoy se ponen irónicos
preguntan.

Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría!


Roque Dalton

miércoles, 11 de abril de 2012

Dibujos de viaje (17)

De Zagora a Merzouga. Marruecos.

domingo, 8 de abril de 2012

Poesía

Sahagún. León.

Aunque todo es discutible, hay algo de poesía natural en que te caiga una tremenda e invernal nevada en primavera subiendo el puerto hacia Castilla.
Poesía de la añoranza puede haber en las andanzas por los caminos de la infancia que pasan por Saldaña, Sahagún o Gordaliza del Pino, aunque en la era de Gordaliza ya no trillen el trigo señoras curtidas de pañuelo y sombrero de paja de ala ancha como antaño, y ahora se ubiquen allí un polideportivo y un parque infantil con columpios, y tres paisanos jueguen al golf pertrechados con carrito para los palos y todo.
Poesía, incluso un poco cursi, tal vez se encuentre en el atardecer del Valle de Luna frente al pantano, aunque la noche augure un frío de cojones.
Pero, desde luego, donde están las musas sin duda alguna es en las promesas insaciables que el anónimo graffitero lanza a los cuatro vientos desde la pared de la fotografía.
Y sin que se le mueva ni una hoja.

viernes, 6 de abril de 2012

Librerías(27): Francia

París. Francia.

miércoles, 4 de abril de 2012

Una rosa en La Bastilla

                                   Para Paco Yerbabuena

Porque no queremos medir el dolor en lágrimas
ni la soledad en sombras deshabitadas
vamos a contar, de ahora en adelante, tus presencias. 

lunes, 26 de marzo de 2012

Noticias del otro lado

En una aldea, en la que habitualmente no residen muchas más de quince almas, leer lo que ocurre más allá del límite de su soledad tiene otra transcendencia. Nada que ver con el triste desatino de los mensajeros del papel prensa en otras latitudes. Obama aquí es un pirigüiri sin talento y Rajoy tendría que callar mucho más de lo que calla, tal vez hasta quedarse mudo. Sus mundos no significan nada.
Llegan en el viento ecos de Andalucía, pero sólo en un quejío de "El Cabrero" o de Manuel Gerena; y el silencio, porque la aldea no es una isla, está lleno de otras cosas. Aquí la noticia está en el vuelo calmado y majestuoso de una pareja de alimoches y en la conversación de dos ancianos que acaban de reconocerse en el camino inusual del cementerio. No en vano hablan de alguien que todo lo que tenía de ruin lo tenía de artillero.  

Sostiene Pereira

Sostiene Pereira que le conoció un día de verano. Una magnífica jornada veraniega, soleada y aireada, y Lisboa resplandecía. Parece que Pereira se hallaba en la redacción, sin saber qué hacer, el director estaba de vacaciones, él se encontraba en el aprieto de organizar la página cultural, porque el Lisboa contaba ya con una página cultural, y se la habían encomendado a él. Y él, Pereira, reflexionaba sobre la muerte. En aquel hermoso día de verano, con aquella brisa atlántica que acariciaba las copas de los árboles y un sol resplandeciente, y con una ciudad que refulgía, que literalmente refulgía bajo su ventana, y un azul, un azul nunca visto, sostiene Pereira, de una nitidez que casi hería los ojos, él se puso a pensar en la muerte...

Antonio Tabucchi.

viernes, 23 de marzo de 2012

Resistencia

Todo es tan nítido, tan evidente, como las construcciones salvajemente urbanizadas y las carreteras que nos llevan al fin del mundo, con sonrisa dominguera, en los cada vez más potentes todo-terreno. Todo es tan claro, a pesar de ser tan oscuro, como el dominio sobre las cosas que ejerce el dinero rápido, la comida rápida, los raquíticos instantes de ocio y de descanso. Nada parece abandonado al libre albedrío del reposo. ¿Cómo dejar tiempo al pensamiento, cómo darle virtud a arma tan peligrosa?.
La nueva medicina para espíritus cobardes es el poder de lo frenético, la moderna cantinela de la velocidad y del ritmo. Automóviles que transportan sin pausa desde la masa a la aglomeración en los lugares más prestigiosos que hay en ninguna parte. Programas de televisión especialmente preparados para abrasarnos los sentidos. Películas que son sólo desenlace sin lazada. Música de ausencias, esencias y volúmenes irrepetibles. Y por último ese estar siempre presente de los móviles –o de los celulares como gusta decir un buen amigo -, ese estar siempre presente para nunca estar en ningún sitio. Es el imperio del espejismo, la gloria de la inteligencia derrotada.
Y detrás, detrás de la pantalla, del muro infranqueable, del vallado que protege a los elegidos, está todo lo demás, tan nítido, tan evidente, tan a flor de piel como la piel de los desnudos, de los sin patria, de los que protestan, de los impíos, de los esclavos, de los que van despacio por los senderos porque solamente tienen sus pies para llevarlos.
Ahí, en las pequeñas ínsulas, en los mínimos espacios en donde aún la imaginación es un bien preciado, en los lugares en donde se sabe disfrutar de una conversación sin que se parezca a un anuncio de café torrefacto, es donde me gustaría situarme sin que los rayos láser y el bombardeo cotidiano me alcanzaran.
Resistir, para los furibundos altavoces de la medianía, es ser un náufrago, un perdido explorador que se arrastra por el desierto, o tal vez, un loco entre los cuerdos. Pero yo me digo quedo, entre el silencio irreductible, que, a pesar de la mala prensa que padecemos, resistir es más bien ser cuerdo entre los locos. O tuerto entre los que no quieren ver.


Nota: Recupero aquí una columna escrita hace más de 10 años que sigue teniendo, a mi parecer, vigencia resistente. 
Y la nave va.   

miércoles, 21 de marzo de 2012

Preparando el futuro

Leo en la prensa que el gobierno pretende endurecer las penas de cárcel por desobediencia y resistencia a la autoridad, con la vista puesta en las recientes manifestaciones de estudiantes en Valencia.

Leo también que las previsiones de gasto militar son muy superiores a las de gasto civil.

Leo que este país tiene el mayor número de presos del área europea.

Leo que, mientras se pretende recortar el número de trabajadores de la función pública, van a florecer como margaritas en primavera los puestos en las fuerzas de Seguridad del Estado.

Veo, sospechosamente, por todas partes publicidad de instalación privada de alarmas y otros aditamentos destinados a proteger bienes muebles e inmuebles.

Como se ve, ellos, los caínes, nos preparan el futuro.