Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

sábado, 22 de agosto de 2026

Casas que me gustan

                     Boñar (León)
 

viernes, 21 de agosto de 2026

Obituario

Si hay una cosa 
a la que me cuesta
acostumbrarme,
esa es que se me mueran
los Alonsos Quijanos
(del mundo, uníos).

jueves, 20 de agosto de 2026

Luna que pasa

 


Ha transcurrido una semana solamente y ya parece un siglo. Es un cromo gastado que ya no alienta esperanzas ni deseos. Todo se sucede, todo se acelera sin pausa y el próximo eclipse queda muy lejos. El anterior ya no sirve ni como pólvora para disparar mentiras.

La lluvia de hoy anticipa el otoño que viene. Luna que pasa no mueve el molino.

 

martes, 18 de agosto de 2026

Granada


Y de pronto
sueño despierto
con que hoy,
18 de agosto de 2026,
hay un terremoto en Granada
y se abre la tierra
igual que se abren las carnes,
entre Alfacar y Víznar.

Y del fondo de las tinieblas
y de los tiempos,
sobre raíces y grava,
salen al aire limpio,
como flores siemprevivas,
dos banderilleros,
un maestro
y un poeta.

                                                     MCH

Federico a los noventa.

Noventa años 
y tan joven. 
Noventa años 
y tan vivo. 
 

domingo, 16 de agosto de 2026

Un cuenco de avellanas


 Todo es tan sencillo
como un cuenco de avellanas.
Todo, tan evidente
como el perfil de la hoja del roble.
Todo es tan lógico
como las escamas en el ala de la mariposa.
Todo, tan cercano
como las pesadillas detenidas.  

viernes, 14 de agosto de 2026

Manituana


 -¿Cómo se llama esta marcha, muchacho?
El sargento Bunyan había metido la cabeza dentro de la tienda sin pedir permiso. Era un hombre corpulento y entrado en años, enfundado en un uniforme de color ladrillo. Peter dejó el violín y se dirigió al intruso en tono gélido.
-An Faire, sargento. Es una doble jiga. Y le ruego que no me llame muchacho.
-Cierto, disculpe. Es que le veo tan joven, señor Johnson. La edad de un tamborilero, más o menos. No era mi intención faltarle al respeto.
Peter vio que el hombre era sincero. Decidió que ese rostro ajado le agradaba.
-Acepto las disculpas, señor.
El sargento abrió su cara en una sonrisa, una arruga más amplia en medio de las que surcaban su rostro.
-Se lo agradezco, y hago una petición, si no soy muy insolente: ¿podría tocar algo de buena música escocesa?
Peter sonrió.
-Señor, la buena música escocesa es música irlandesa.
El sargento sonrió a su vez e hizo el saludo. El muchacho era muy listo.

Wu Ming.
Manituana.
Editorial Mondadori.


jueves, 13 de agosto de 2026

El eclipse rural


En la parte que yo vi, la España vacía tampoco se llenó tanto. Y es que esa España, que a veces nos entristece el corazón, es muy grande y está muy vaciada. Hace falta algo más que un eclipse, que sucede de ciento en viento, para dar cierta vidilla a los montes y a las parameras.
Es demasiado fácil dejarse arrastrar por tópicos respecto al abandono de las zonas rurales o sobre el orgullo cicatero de los que aún quedan allí. También sobre la popularidad, presunta o real, de este evento en el que interrelacionaban amigablemente la luna y el sol.
No voy a caer en el postureo del malditismo, al que en ocasiones somos tan aficionados. No sé quién pensó que eso nos hace únicos en una civilización que, de un modo u otro, nos asimila a todos.
Yo fui a un prado en altura a ver anochecer antes de tiempo y a contemplar una noche rara que no duraba apenas nada. Y me lo pasé bien. Ni falta me hacía la astronomía.
Contemplé al señor Valbuena mientras él, a su vez, contemplaba aquel rato de magia que se le ofrecía gratis, mientras decía asombrado (nunca mejor dicho) a sus 91 años, "esto yo nunca lo vi".
Y no pude dejar de pensar en aquellos que en siglos pasados lograron asistir a algo como esto. ¿Se quedaron ciegos?
¿O ciegos estamos nosotros a pesar de tanta ciencia y tanto derroche de gafas?

miércoles, 12 de agosto de 2026

Nube


A la bóveda celeste se la puede observar todos los días.
Acaso entonces las alas de un pájaro oculten
a la luna
 o traigan la brisa que nació en el último suspiro de una estrella muerta.
Somos nube que muda.
Somos ave que pasa.
Somos el tiempo que olvida.

martes, 11 de agosto de 2026

Revelación

 
Ayer estaba espeso el día. Y no porque estuviera siendo una jornada desagradable. Todo lo contrario. Los amigos nos estaban visitando en el pueblo y "amenazaban" con ser una estupenda cla en el evento de por la tarde.
Iniciaba su camino "Lo inacabado", el último libro de poemas que he escrito. Y también era la antevíspera del eclipse, que parece que tiene la cabeza de todo el mundo mirando al cielo en lugar de a las cosas de aquí abajo.
La presentación del libro fue bien. Asistencia tirando a corta (el dichoso eclipse es una excusa cojonuda y hubo quien con eso se eclipsó), familiar, interesada y entregada, atenta a un pequeño debate que se propició sobre el pasado y el futuro de la poesía. Gente participativa y, por tanto, un rato sumamente agradable.
Héctor, el editor, se quejaba al final con cierta amargura del hecho de que los poetas no asisten a los actos de los poetas, como si no supiera él que eso es un clásico internacional más evidente que cualquier trabajo de Shakespeare o de Cervantes. No asisten, añadiría yo, salvo que los actos sean de poetas de sus propias cofradías o por cuestiones de favores debidos. ¡Ay de los poetas que no pagamos cofradías!
El día, decía al principio, estaba espeso. O así lo sentía yo, embargado tal vez por la responsabilidad.
Menos mal que en algunos momentos se abrieron claros en los muros de piedra, volaron mariposas, nos saludaron los abejarucos desde un cielo que aún no amenazaba con eclipses y hubo revelaciones por delante de las aguas.
Hemos pasado la primera prueba, que es la jodida.



domingo, 9 de agosto de 2026

Sentir

 


La verdad es que me gusta mucho esta fotografía porque capta un momento en que el intérprete (Pablo Zapico, en este caso) no está interpretando. Está sintiendo. Está haciendo suya, con toda su capacidad, la música que a su lado toca con su tiorba su hermano Daniel.
Magnífico y virtuoso concierto de tiorba y de archilaúd que nos han regalado la pasada tarde los hermanos Zapico.  

viernes, 7 de agosto de 2026

Nápoles

                                                                                      Nápoles 2021

En Nápoles las calles se abigarran en un desorden connatural. Vecinos que ocupan y cierran su pedazo de acera pública para propio esparcimiento, barahúnda de paseantes que van y vienen sin un aparente destino, puestos de mercado con inimaginables existencias, tendales que cruzan las calles con ropa puesta a secar, al albur del viento y de humos y carbonillas, en una solidaria y envidiable muestra de convivencia ciudadana. Y por encima de todo, los pequeños altares en las fachadas dedicados a San Genaro y a San Maradona, deidades, es de suponer, harto milagreras ellas. 
 

martes, 4 de agosto de 2026

En la palma de mi mano cabe una isla entera

 


En la palma de mi mano cabe una isla entera
con una goleta fondeada, 
con un loro multicolor y parlanchín
con incontables piezas de a ocho,
con Ben Gunn, abandonado,
 guardando el tesoro al final de una caverna,
con la cabaña y la empalizada, 
con el recuerdo temible de la mancha negra,
con Silver conspirando tras el tonel de las manzanas,
con Stevenson -Tusitala- yaciendo en una fosa
con sus cuentos y sus historias
y con todos sus piratas dentro.

lunes, 3 de agosto de 2026

La sed


Basta que apriete
la necesidad
para que todo sea
atrevimiento.


sábado, 1 de agosto de 2026

Un rincón.


Es, tal vez, el lugar que más me gusta de la ciudad. En la esquina menos gentrificada de una, sin embargo, coqueta Plaza Mayor.

Un corner desde donde, si pudiéramos, deberíamos meter goles por la escuadra al turismo desaforado.

Un espacio vestido de melancolía. La resistencia de otros tiempos.

viernes, 31 de julio de 2026

Ánimas

El ánima es la vida, el soplo de la existencia, la razón por la que sentimos y nos expresamos. Por tanto, el ánima es la consciencia y la conciencia.

Solo en las mentes torturadas de los creadores de una religión como la cristiana, el ánima es un fantasma o lo que resta de alguien muerto.

Solo entre seguidores acríticos del cine más barato de Hollywood se puede asociar el ánima con la muerte que es, sin duda, todo lo contrario.

Me podria alegrar de que al final los vecinos de la Cuesta de las Ánimas de Santander hayan conseguido su propósito de cambiar el nombre de su calle, pero es que han errado el tiro ya por salir del ánima de la escopeta.

No tiene más nobleza la calle del Parlamento,  que a veces es un "sindios". Solo me queda darles muchos ánimos y más perspectiva.

Al menos, esa alcaldesa, que en el futuro será de ingrato recuerdo, no ha utilizado de nuevo la burda excusa de que un cambio de nombre de calle es, sobre todo, una pejiguera burocrática y documental. Aquí no hablamos de generales fascistas, que esos sí que eran unos fantasmas.

miércoles, 29 de julio de 2026

Susarón

Pico Susarón (1878 metros).
Dominando el embalse del Porma, también llamado de Vegamián.
 

lunes, 27 de julio de 2026

La espera


Aquí es donde el mundo se sienta a esperar
a que acuda alguna vez la ternura
y no solo el perseverante paso del tiempo.

Aquí llega la soledad 
con su cargamento de deseo
y su espesura de silencios.

Aquí, inadvertido, nos rodea el viento,
nos aturde el miedo, 
nos sofocan con su abrazo 
los últimos rastros del amor,

y de cuando en cuando se posa un jilguero 
que está de paso.


 



sábado, 25 de julio de 2026

Tomates escaldados para una salsa primavera


Hace tiempo que no la preparaba, pero hace unos días nos acordamos de Paco Yerbabuena y también, o quizá por ello, de la receta que me explicó hace ya unos cuantos, cuantos, años. Una forma de consumir pasta fría para el verano y los calores.
En realidad la salsa primavera (así la llamaba él) se asemeja o tiene la misma base que el gazpacho o el salmorejo y algún otro preparado del sur. En estas fechas da un resultado magnífico.
- Escaldar tomates y luego quitarles la piel.
- Echarlos en un vaso de batidora junto con un diente de ajo, sal, varias hojas de albahaca y aceite de oliva virgen.
- Batir todo y luego reservarlo en el frigorífico.
- Cocer el tipo de pasta que prefiramos y mezclarlo todo.

Tal vez con el tiempo se me haya olvidado algún pormenor, porque la memoria es una traidora, pero a quien no olvidamos por muchos años que pasen es al amigo Paco esté donde quiera que esté.


sábado, 18 de julio de 2026

Noventa años



Hace veinte años habían pasado setenta, y a mi amigo Tino (Valentín Andrés Gómez) la revista Historia 16 le había pedido un capítulo sobre la guerrilla antifranquista en Cantabria para el número que conmemoraba tan redondo aniversario del comienzo de la llamada Guerra Civil (no sé por qué yo prefiero llamarla Guerra de España). 
El de hoy, el aniversario, digo, es más redondo si cabe, aunque nunca entendí muy bien eso de la redondez asociada a una hipotética e ilusoria perfección. 
Noventa años ya y seguimos tal cual. 
No somos nada. Bacterios, tal vez.
El fascismo, que nunca abandonó este país, sigue oliendo fatal.
Tino está tan concienzudo como siempre.
Y, ya ven, él y yo, Desmemoriados los dos.