Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

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sábado, 22 de agosto de 2026

Casas que me gustan

                     Boñar (León)
 

lunes, 3 de agosto de 2026

La sed


Basta que apriete
la necesidad
para que todo sea
atrevimiento.


sábado, 1 de agosto de 2026

Un rincón.


Es, tal vez, el lugar que más me gusta de la ciudad. En la esquina menos gentrificada de una, sin embargo, coqueta Plaza Mayor.

Un corner desde donde, si pudiéramos, deberíamos meter goles por la escuadra al turismo desaforado.

Un espacio vestido de melancolía. La resistencia de otros tiempos.

miércoles, 29 de julio de 2026

Susarón

Pico Susarón (1878 metros).
Dominando el embalse del Porma, también llamado de Vegamián.
 

lunes, 27 de julio de 2026

La espera


Aquí es donde el mundo se sienta a esperar
a que acuda alguna vez la ternura
y no solo el perseverante paso del tiempo.

Aquí llega la soledad 
con su cargamento de deseo
y su espesura de silencios.

Aquí, inadvertido, nos rodea el viento,
nos aturde el miedo, 
nos sofocan con su abrazo 
los últimos rastros del amor,

y de cuando en cuando se posa un jilguero 
que está de paso.


 



jueves, 16 de julio de 2026

En Babia


León estaba acuclillado bajo las ramas altas de unos piornos con el pantalón bajado y recogido entre las corvas apretadas. Se había alejado tras quedarse solo con Olvido e Hilaria después de que los otros hubieran ido a ver de dónde podían provenir los disparos que habían oído antes junto al río.
Les había dicho a las dos mozas que se veía obligado a dejarlas un momentín solas y, mientras se alejaba, ellas, entre grandes risas, principalmente de Hilaria, le habían gastado bromas sobre su afán de soledad. "Vos digo que necesito estar solo para... -trataba de espantarlas cuando ellas hacían ademán de no permitirle aislarse-, para aliviarme las tripas... ¡cojonian!"
Al fin había echado a correr todo cuanto podía -que era bastante, y por eso más de una vez había ganado la carrera de la rosca en las fiestas del Corpus de varios pueblos de Homania- y había logrado perderse de vista y librarse del cachondeo de Olvido e Hilaria.
Un poco apurado ya, encontró por fin el lugar que dejó de parecerle poco idóneo y pudo entregarse a su ceremonial fisiológico de las mañanas, desde hacía unos días bastante trastocado a causa de los vaivenes de la guerra. Cuando estaba en Bañes solía "hacer de vientre" en la cuadra y se divertía mucho moviendo las manos en aspavientos para espantar a las gallinas que, de modo parecido a como acababan de hacer las dos mozas, al verlo agacharse acudían a picotear. 
Pero ahora ya estaba acostumbrándose a hacerlo cada día en un sitio y a distintas horas, dejando aquí y allá las huellas excrementicias de su paso por esos hasta entonces desconocidos parajes geográficos, en los que le estaba tocando protagonizar importantes -aunque quizá no tanto- acontecimientos de la Historia, de la que bien conocía él unas cuantas cosas, desde más atrás a Viriato, aprendidas, lo mismo que el contenido de los mapas de Geografía, en la enciclopedia escolar.
¿Qué estudiarán los chavales del futuro sobre lo que estaba pasando ahora en España? ¿Qué escribirían del trueque de la Monarquía por la República, que iba a ser, según decía antes don Balbino, la raíz y la causa de muchos males venideros, unos males que ya habían venido y lo habían arrastrado a él, a León Benito, hijo del que la gente llamaba "el minero rojo de Bañes"? ¿Qué dirían las enciclopedias del porvenir acerca de quienes, como su padre, habían querido hacer la revolución socialista de los de abajo, para subir ellos arriba, en vez de los mandamases de siempre? (...)
¿Qué había de verdad y de mentira en el fondo de todo esto que estaba pasando, y qué se sacaría de ello después a relucir en las páginas dedicadas a la Historia de las enciclopedias? ¿Contarían que él, León Benito, un mozo homaniés de diecisiete años, se había visto envuelto en la guerra de Babia, casi como aquel que dice sin comerlo ni beberlo y no más que por habérsele pasado una idea tonta por la cabeza un día de julio de 1936?
Por si acaso los libros se olvidaban de él -y era casi seguro-, por eso iba dejando cada día en un sitio cagadas para la historia, la del enemigo, vamos, la de los alzados golpistas, porque la suya ni remotamente entreveía cuál iba a poder ser. La verdad es que el cuerpo solo daba para dejar una mierda cada mañana, pero el lenguaje, a la hora de echar asquerosidades por la boca, suele ser muy abundante, y las multiplicaba a lo largo de cada día con mucha frecuencia. "Cagamentos. En Bañes, y en todo Valle Verde, y en Homania y quizá incluso en toda la provincia de Legio, a los lenguajes del mal hablar les llamamos cagamentos y juramentos. Porque son las dos cosas, cuando uno mezcla las palabras de la mierda y del culo con las alusiones al de arriba".

María Luz Melcón.
Guerra en Babia.
Seix Barral. 1993.
         


martes, 7 de julio de 2026

Zoofuturismo







 https://fundacioncerezalesantoninoycinia.org/actividad/zoofuturismo/

Si alguna vez pasan por el norte de León dense el gusto de acercarse a la Fundación Cerezales Antonino y Cinia en el ordenado pueblo de Cerezales del Condado, tierra natal del impulsor de la mexicana cerveza Coronita. El lugar, ya de por sí, es una auténtica obra de arte en un tranquilo y sorprendente entorno rural que embellecen también vacas y mariposas.
El visitante, vaya cuando vaya, asistirá, seguro, a alguna exposición que, por hermosa o por insólita, abrirá su mente y abonará su sensibilidad, o su imaginación a través de su belleza.
Eso es lo que ocurre con la inquietante muestra actual. Zoofuturismo se llama. En ella se aboga por la relación del ser humano con su entorno y con el resto de los animales en un hipotético futuro desde un presente más que preocupante.
Les darán para pensar un rato las imágenes que se muestran: Desde los atropellos de canguros en las carreteras de Australia hasta la turbadora visión de un monstruo de cinco cabezas o una moderna piedra Rosetta con mensajes sobre la vida y la muerte en nuestro planeta para extraterrestres poco avisados.  
Todo suyo.

lunes, 22 de junio de 2026

Feérico



No hay por qué extrañarse
de que las hadas algunos días
abandonen sus casas intrincadas
de los bosques y se atrincheren 
contra ensalmos y sortilegios,
magia negra de misiles
que no hay paciencia,
ni ungüento, ni bebedizo
que la resista. 

sábado, 6 de junio de 2026

Explicación de la lluvia


La lluvia es la certeza
del cielo desplomándose
sobre los floridos campos de Agramante.
Hombres necios en formación
esperando un trueno de corneta
para iniciar la fiesta, la batalla y el sacrificio.
La lluvia repartiéndose fieramente por igual.
A todos empapa la monótona melodía del barro.
Y a todos contempla el horror
en los espejos insoportables.

lunes, 18 de mayo de 2026

La pequeña inmensidad


Mis ojos ven hoy por los que vieron antes y verán por mi los que vendrán después.
Somos, pues, una sucesión de miradas que atraviesan el tiempo como agua de rocío que adorna las postreras flores escarlatas del brezo. 
Ojos que se posan en esta pequeña inmensidad. 
Emoción saciada de confines.


lunes, 16 de marzo de 2026

Los derribados


Los derribados 
hasta el último instante
creen que están vivos
porque ignoran 
que están muertos
en realidad 
y solo les sostienen
las ramas de los otros.


domingo, 1 de marzo de 2026

Allí siguen


Están juntos los dos trozos, bajo una piedra, en un lugar secreto de un camino de montaña. Son fragmentos de proyectiles disparados en las cercanías, donde se ubicó el Frente Norte. El primero de ellos lo colocó allí un chaval de aproximadamente nueve años, pastor en aquellos días, que hoy tiene más de noventa. El otro lo dejó su hija muchos años después. De cuando en cuando, al subir a La Collada, los buscamos por el simple hecho de recordar y como un nexo familiar entre generaciones. Después volvemos a colocar la piedra encima.
La hija cuando va a visitar a su padre le cuenta que allí siguen.


 

domingo, 12 de octubre de 2025

Para cuando llegue


Nos sentamos en un banco de la estación, yo entre los dos guardias.
Tengo un jersey rojo y unas alpargatas azules, que me tocaron hace un mes en el reparto de ropas del cura de la cárcel.
- ¿Por qué te agarraron, muchacho? - dice un guardia.
- Por robar.
- ¿Qué robaste?
- Algún jamón y algún chorizo.
- ¿Para vender o para comer?
- Para comer.
- Eso no debería ser delito. Todos hemos robado alguna vez para comer.
Le miro. No se está burlando de mí.
- ¿Usted también ha robado?
- ¿Cómo te crees que he llegado vivo a rellenar la solicitud para guardia? En mi pueblo a los honrados les entraba la pelagra.
- No des mal ejemplo al preso -dice el otro guardia.
- Mira, chico, tú lo que tienes que hacer es rezar a todos los santos para que venga el comunismo.
- Como te oiga el teniente...
- El comunismo está muerto -digo-. Franco lo mató. Se lo oí decir muchas veces al maestro y al cura de mi pueblo.
- No les creas. Los comunistas salen de donde menos lo esperas. Por ejemplo, de debajo de la capa de un guardia.
- Tú, mucho hablar...
El guardia comunista saca del bolsillo un envoltorio de papel, lo abre y aparece un cacho de pan y un chorizo. Corta con su navaja uno y otro por la mitad y me pasa las partes.
- Esto es el comunismo -dice.
Come y me hace señas para que yo coma también.
- ¿Esto es el comunismo? -digo.
- Voy a tener que denunciarte por propaganda ilegal -dice el otro.
- ¿Verdad que está muy buena la propaganda ilegal, chico?
Llega el tren correo de León y los guardias se levantan y yo hago lo mismo. Se come mal con las esposas. Miro al guardia comunista, no atreviéndome a decirle lo que quiero. Come a toda prisa para acabar antes de cruzar la estación. Por fin, me atrevo.
- Quíteme las esposas.
Se está ahogando con el último bocado. Traga, respira y me mira con ojos de loco.
- ¿Qué dices? Anda p'alante, que aún no ha llegado el comunismo.


Ramiro Pinilla.
Antonio B. El Ruso, ciudadano de tercera.
Tusquets Editores. Colección Andanzas.      


sábado, 6 de septiembre de 2025

Mirar la tierra


Mirar la tierra,
como un espejo en el que te miras
y por el que ves pasar todos los rostros
que has sido.
Mirar la tierra,
asirla,
acariciar con los ojos cada palmo,
cada brote, 
cada espiga.
Mirar la tierra
y reconocerte
entre sus infinitas criaturas.

miércoles, 27 de agosto de 2025

El abejero



Hace unos días pude hacer una fotografía de un halcón abejero (pernis apivorus) que se recortaba contra el sol. La imagen no salió mal pero el contraluz apenas permitía observar sus características. 
Más recientemente volvió a aparecer una pareja en el mismo lugar, aunque con unas condiciones de luz más favorables. Ambos ejemplares se demoraron más sobre mi cabeza, lo cual me permitió, no solo disfrutar de sus evoluciones, sino también hacerles unos retratos acordes a la maravilla del momento. 
Helos aquí.

domingo, 24 de agosto de 2025

Abejarucos


 

Al abejaruco europeo (merops apiaster) suelo verle en verano, posado en los cables, cerca ya de la ciudad de León en mis trayectos desde el norte. Pero hasta ahora nunca lo había visto volando en zona montañosa. No debe ser habitual porque he consultado una guía de aves de León y no registra apenas observaciones en áreas tan septentrionales.
Este año todo es raro: abejarucos fuera de sitio, halcones abejeros, demasía de helicópteros por el aire, el humo sitiándonos, calorinas saharianas, bosques que arden sin solución, imbéciles nocturnos, piráticos y con alevosía. Días ásperos y calamitosos.   


viernes, 15 de agosto de 2025

La hora del Ángelus

Ahora que hay quien se empeña en minusvalorar el derecho al ocio de cada cual, va a haber que reivindicar también la hora del Ángelus. Ese espacio en la mitad del día que los prójimos celebramos como nos viene en gana. Como no somos mucho de rezos, bien está el vasito de vino y el pan con el chorizo. O lo que se tercie. Y que ustedes vayan con dios.
 

martes, 29 de julio de 2025

Andurriales para perderse



Algo han de tener en común la Collada con su "pradera amarilla" (que diría Ángela) y El Faro de Paco Roca. Imagino que ambos son lugares para perderse. Imagino de imaginar, que es un término, o más bien un comienzo, de mucho fuste para aquellos que viven al borde de los sueños por los que deambulan Gulliver, Ulises o Long John Silver.
Al menos, ninguno de ambos lugares tiene trazas de que vaya a haber botellón.
Y eso satisface y calma.
Vamos a por los 15 de Angélica.


domingo, 1 de junio de 2025

viernes, 29 de marzo de 2024

Combatir la borrasca

Los pasos nos llevan desde el final del verano en el hemisferio sur a los últimos coletazos del invierno en las montañas de León. Del pantalón corto pasamos al forro polar, a las horas muertas ante la lumbre observando tras la ventana las inagotables gotas de lluvia golpeando el cristal, a las nubes tan presentes borrando las cimas de los cerros... 
Combatimos la borrasca caminando con los pinceles a parajes lejanos en donde las bienhalladas hojas del baobab nos den resguardo y nos acompañen en tiempos de tedio y de silencio.