Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

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viernes, 4 de diciembre de 2020

Obra completa y vuelta




En una época en la que no había móviles y los ordenadores eran cosa de la NASA, yo tuve esos libros en mis manos y me los leí de cabo a rabo. Pero eran del bibliobús que pasaba semanalmente cerca de mi casa y no disponía de dinero suficiente para comprarlos.
No voy a negar que desde entonces tengo debilidad por Celso Emilio Ferreiro (o incluso antes, cuando me aprendí de memoria y en gallego un poema suyo que aparecía al final del libro de texto de literatura del bachillerato, y que hablaba de la "lingoa proletaria do meu pobo").
El caso es que en el segundo tomo se incluye uno de sus libros titulado "Cementerio privado" que copié pacientemente con dos dedos a máquina de escribir, con una Olivetti Lettera 32 que aún conservo. 
También conservo encuadernado rudimentariamente el resultado de mi desvelo mecanográfico y mi amor por los versos del poeta gallego. De cuando en cuando me los recito en el idioma original.
Hoy, por fin, muchos años después, me he hecho con ejemplares de aquellos tomos que quise y no pude tener más allá de los pocos días que me permitía la biblioteca ambulante.


O DÉSPOTA

Acadóu o fervor das moitedumes,
degradándoas.
Os pobos -decía il-
son coma algunas mulleres
que se namoran do que as maltrata.

Deus o teña,
xustamente,
no sitio que lle corresponde.

lunes, 13 de abril de 2020

Esto no es un diario XXX


Desde hace días no presto apenas atención a las noticias, a los telediarios, a los partes. Tampoco leo los periódicos, más allá de comprobar si el bicho coronado se acerca a los aledaños de mi vida o me pisa los talones. No escucho a militares, a policías, a guardias civiles en sus ruedas de prensa. No pienso que esto sea una guerra y, por tanto, sigo sin sentirme parte de su bando. No aplaudo en el balcón. No tengo. No sé tocar un instrumento y canto como un cuervo. Aparte de que solo serían mis testigos los gorriones.
Ya sé que soy un tipo insolidario, pero odio las muestras de moral desvencijada, las patrias de banderín y tentetieso, el falso optimismo de "quitacomopuedasesespanto", la fraternidad sobrevenida, el egoísmo arrojadizo, la normalidad con la que llegamos y esa otra normalidad con la que saldremos.
Sí, ya sé. Me duele el hombro, tengo insomnio y llevo más de un mes que no fumo. Y de cuando en cuando vuelvo a leer a Celso Emilio Ferreiro y ahuyento el miedo con sus poemas.   

Viaxeiro, que vés de lonxe
e vas de paso.

Coa palabra máis viva
do meu linguaxe, falo.

Repudio as inxusticias
i a liberdá procramo.

Digo a miña verdade
e no pobo descanso.

Viaxeiro, que vés de lonxe
e vas de paso.

Teño a luz dos abrentes
i as estrelas reparto.

Estóu cos sofridores
vivo cos desherdados.

Pelexo contra a noite
e non creo nos anxos.

Viaxeiro, que vés de lonxe
e vas de paso:

Dilles aos irmáus da Terra
que é moi triste o País dos Ananos.


Viajero, que vienes de lejos/ y vas de paso./ Con la palabra más viva/ de mi lenguaje, hablo./ Repudio las injusticias/ y la libertad proclamo./ Digo mi verdad/ y en el pueblo descanso./ Viajero, que vienes de lejos/ y vas de paso./ Tengo la luz de los amaneceres/ y las estrellas reparto./ Estoy con los sufridores,/ vivo con los desheredados./ Peleo contra la noche/ y no creo en los ángeles./ Viajero, que vienes de lejos/ y vas de paso./ Diles a los hermanos de la Tierra/ que es muy triste el País de los Enanos.
 

domingo, 6 de agosto de 2017

Longa noite de pedra

Cae en mis manos hoy la "Longa noite de pedra" de Ferreiro, un poema que, unido al que comenzaba con "Lingoa proletaria do meu pobo", aparecía en las páginas finales de mi libro de literatura de BUP. A estos se unían en el extrañamiento los poemas de Gabriel Aresti y los de Salvador Espriu. Y digo extrañamiento, porque en Literatura ocurría lo mismo que en la asignatura de Historia: Nunca llegábamos a la República (a la española, claro). Parece cosa de hoy mismo.
De todos modos, los que manipulaban nuestros aprendizajes probablemente conmigo se quedarían con un palmo de narices, porque allí comenzó mi curiosidad por estos poetas de los que nadie hablaba. Y también por la República, a pesar de la larga noche de piedra.  
    

Longa noite de pedra

O teito é de pedra.
De pedra son os muros
i as tebras.
De pedra o chan
i as reixas.
As portas,
as cadeas,
o aire,
as fenestras,
as olladas,
son de pedra.
Os corazós dos homes
que ao lonxe espreitan,
feitos están
tamén
de pedra.
I eu, morrendo
nesta longa noite
de pedra.

jueves, 27 de abril de 2017

Ferreiro


JUAN VIVE MUY BIEN EN CARACAS

La sociedad del bienestar ha venido 
por los laberintos de las computadoras.
Un mundo feliz, querido Aldous,
sin pájaros al amanecer, ha llegado.

Juan trabaja en una fábrica de automóviles,
Juan trabaja en una fábrica de tocadiscos,
Juan trabaja en una fábrica de neveras,
Juan trabaja en una fábrica de televisores.

Juan trabaja y ahorra infatigable
para ingresar su dinero en un banco
que es el dueño de la fábrica de automóviles,
que es el dueño de la fábrica de tocadiscos,
que es el dueño de la fábrica de neveras,
que es el dueño de la fábrica de televisores
y de la publicidad que brota en sus pantallas.

Trabaje, produzca, ahorre,
que lo demás es cuenta nuestra.
Usted ponga el dinero
y nosotros pondremos lo demás.

Juan pudo por fin comprarse un automóvil,
Juan pudo por fin comprarse un tocadiscos,
Juan pudo por fin comprarse una nevera,
Juan pudo por fin comprarse un televisor
para ver en su pantalla
la publicidad que su banco desarrolla.
Juan ha conseguido por fin electrodomesticarse,
electroconvencerse de que es mejor estar tranquilo
y electroconducirse como un muchacho bueno
al que nada humano le es ajeno cuando es cómodo.

Los beneméritos, filantrópicos industriales,
con sus aliados mercantiles en comandita
han llenado sus bolsas, porque el dinero
de enero a enero es siempre del banquero,
según dice un refrán
que en otro tiempo hizo el pueblo Juan.

                                           Celso Emilio Ferreiro.