La lluvia es la certeza
del cielo desplomándose
sobre los floridos campos de Agramante.
Hombres necios en formación
esperando un trueno de corneta
para iniciar la fiesta, la batalla y el sacrificio.
La lluvia repartiéndose fieramente por igual.
A todos empapa la monótona melodía del barro.
Y a todos contempla el horror
en los espejos insoportables.

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