Hace tiempo que no la preparaba, pero hace unos días nos acordamos de Paco Yerbabuena y también, o quizá por ello, de la receta que me explicó hace ya unos cuantos, cuantos, años. Una forma de consumir pasta fría para el verano y los calores.
En realidad la salsa primavera (así la llamaba él) se asemeja o tiene la misma base que el gazpacho o el salmorejo y algún otro preparado del sur. En estas fechas da un resultado magnífico.
- Escaldar tomates y luego quitarles la piel.
- Echarlos en un vaso de batidora junto con un diente de ajo, sal, varias hojas de albahaca y aceite de oliva virgen.
- Batir todo y luego reservarlo en el frigorífico.
- Cocer el tipo de pasta que prefiramos y mezclarlo todo.
Tal vez con el tiempo se me haya olvidado algún pormenor, porque la memoria es una traidora, pero a quien no olvidamos por muchos años que pasen es al amigo Paco esté donde quiera que esté.

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