Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago
jueves, 10 de noviembre de 2011
miércoles, 9 de noviembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
Machu Picchu
Inútiles conquistadores
miopes orfebres del espanto,
puesto que pasasteis de largo
sin apostar vuestra pobreza
en manejar el arcabuz;
a vosotros, desventurados,
que tanto mirabais al cielo
(aunque esa vez se os olvidó)
agradecidos os quedamos
la luna, los cóndores y yo.
Mariano Calvo Haya.
El Privilegio de los Pájaros.
Colección Árgoma.
Santander, 1998.
sábado, 5 de noviembre de 2011
...y Perú III
La noche de Halloween en Cuzco nos pilla admirando en la tienda de una asociación indígena unos tejidos artesanales increíbles. Cuando estamos a punto de salir accede al comercio un chaval de 12 ó 13 años disfrazado de fantasma de película de Hollywood que, como único saludo, dice la palabra mágica que da nombre a la presunta fiesta, mientras muestra a la señora que atiende una especie de saquito en el que espera recibir alguna donación, tal como mandan los cánones.
La señora, una indígena ya anciana, le responde con lo siguiente:
-"Esa no es mi cultura. Si vos quieres ser gringo es tu problema. Ándate".
Y el niño se marcha calle abajo hacia la Plaza de Armas con su inesperado regalo.
jueves, 3 de noviembre de 2011
...y Perú II
Al día siguiente, otra vez a la entrada de la Catedral de Cuzco, un señor con traje que se presenta como antropólogo, tras la consabida pregunta sobre mi nacionalidad, me oferta inicialmente la visita a un museo y con posterioridad me aconseja que en este día no deje de hacerme con un Apu.
Le pregunto de qué se trata, y me dice que es una especie de diosecillo de la mitología inca que protege de todos los males (intuyo que también de los terremotos).
Cuando le interrogo sobre el modo de conseguirlo se ofrece a traerme uno al instante, haciéndome la advertencia de que no se debe comprar y tampoco, para que sus poderes sean efectivos, se debe vender. Por tanto debo dar por él la voluntad.
En el momento en el que me lo entrega observo que es una figurilla metálica dentro de un saquito de tela indígena.
Mi voluntad es de 10 soles, y la suya es que algo que vale como 600 (?) no se puede entregar por la ridícula cantidad de 4 euros al cambio (calculado por el antropólogo con total inmediatez, lo cual me hace comprender para qué valen los estudios de Antropología en los tiempos que corren).
Total, que al igual que en el día anterior y toreando en la misma plaza (la de Cuzco) me quedo de nuevo desprotegido y al albur de las fuerzas ignotas del destino. ¡Vaya por dios!
O por apu.
...y Perú
A la entrada de la Catedral de Cuzco una señora pretende (previo pago, supongo) prenderme en la pechera una medallita con la imágen del Santo Cristo de los Temblores, que por lo visto es indispensable contra cualquier terremoto.
Lo evito como puedo y le manifiesto a la postulante mi falta de disposición a la creencia.
La buena señora responde: "Ay, señor! No diga eso". Y me mira horrorizada como si ya en mis ojos viera reflejadas las llamas del infierno.
lunes, 31 de octubre de 2011
Diario de Bolivia VI
Entramos en La Paz casi una semana más tarde que la marcha indígena que reclama la conservación de un territorio en el que se asientan los que protestan desde tiempo inmemorial, los Tipnis. Parece ser que el gobierno de Evo Morales tenía planificada una carretera que atravesaba dicho enclave, partiendo la selva en dos, y ya sabemos lo que eso significa.
En el camino desde Uyuni ya habíamos escuchado que el gobierno y los indígenas habían llegado a un acuerdo en el que declaraban los Tipnis territorio intangible (sic), o sea intocable.
Sin embargo algunos flecos debían quedar puesto que en nuestra primera mañana en la caldera de La Paz intentamos acercarnos a la Plaza de Armas, donde se ubica el palacio de gobierno y donde los indígenas acampan mientras se negocia, pero todos los accesos están cerrados por la policía.
Al día siguiente, por fin, unos amigos mexicanos con los que coincidimos en Potosí nos indican que ya se puede acceder a la plaza, con lo cual el acuerdo parece ya total.
Por la tarde acompañamos a la marcha en una manifestación de despedida. A los lados la gente de la capital saluda, lanza parabienes y aplaude.
Por fin, ante nuestra sorpresa, la marcha concluye en la puerta de la Iglesia de San Francisco, a donde van entrando la mayor parte de los indígenas manifestantes, mientras por los altavoces suena una voz típicamente eclesiástica que los recibe antes de dar comienzo una misa de celebración.
Y nosotros, incrédulos, hasta ahí. No más.
sábado, 29 de octubre de 2011
Diario de Bolivia V
Después de cuatro años, tras viajar a Chile, vuelvo a ver el volcán Licáncabur. Ahora desde la otra parte, vigilando la Laguna Verde. Luego, en la frontera de Bolivia con Chile, nos hacemos unas fotografías, un poco por nuestra nostalgia y otro poco por la nostalgia de Gise.
Por el Licáncabur no pasa el tiempo. A nosotros el tiempo nos va haciendo cada vez más extenso el pasado.
viernes, 28 de octubre de 2011
Diario de Bolivia IV
Antes de entrar al Salar de Uyuni el viajero se encuentra un cementerio de trenes como detenidos por el tiempo. En uno de los vagones oxidados alguien ha escrito una frase que parece acorde con el hálito de tristeza y soledad que el lugar y la chatarra despiden: "Asì es la vida"
martes, 25 de octubre de 2011
Diario de Bolivia III
El Tío es una especie de dios diablo que veneran los mineros de Potosí en las profundidades de cada mina del Cerro Rico. Luego, cuando salen a la superficie, cada uno de ellos vuelve a tener las creencias que considera oportunas. Sin embargo, dentro, en lo más recóndito, siempre hay un Tío caracterizado por su cara terrorífica y su pene enhiesto. Y alrededor, las ofrendas de la vida miserable del minero. Botellas de plástico, tabaco, hojas de coca, fetos de llama...
El Cerro Rico, un inmenso monte horadado que domina el paisaje y la vida de Potosí, una ciudad a 4.000 metros de altura, es como un gigante Tío para sus habitantes desde que en el siglo XV se descubrió plata en sus tripas.
Desde entonces, según cuentan, y a falta de estadísticas más fiables, aproximadamente 8 millones de personas han fallecido buscando mineral. Según Helen, la guía que nos llevó hasta el Cerro, aún hoy mueren tres o cuatro personas cada semana. También nos dijo, refiriéndose a una de las galerías, que por ahí salió suficiente plata como para pagar la deuda externa de toda América Latina. Sin embargo, la pobreza sigue estando presente porque, como muchos de sus habitantes, la plata también emigró.
Siempre se dice que el trabajo del minero es de los más duros que existen. Ahora, tras un recorrido de cuatro kilómetros por las galerías del Cerro Rico de Potosí puedo decir que los mineros allí viven en un infierno a la sombra del Tío, y ni las hojas de coca que abultan sus carrillos mientras trabajan sirven para escapar de su dominio.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Diario de Bolivia II
17-10-2011
La ciudad de Sucre tiene cuatro nombres: Sucre, La Plata, Chuquisaca y Charca.
La guía de aves que traemos tiene más de cien variedades de colibrí.
Imposible descubrir el nombre del que aletea frente a nosotros.
domingo, 16 de octubre de 2011
Diario de Bolivia
14-10-2011. Samaipata.
A partir de la una de la tarde va despejando poco a poco. Empleamos unas horas en un paseo por la parte alta de Samaipata. Al fondo selva y montañas que apenas cubre un velo de nubes.
En el trayecto vemos infinidad de aves desconocidas.
Una suerte de pájaros mágicos bailando a nuestro alrededor.
lunes, 10 de octubre de 2011
Pero no te olvides de mí.
Y aunque nos vayamos con el mínimo equipaje siempre nos dejaremos un sueño por el camino.Y con suerte, muchas sonrisas y una lágrima.
O un viento volandero bajo los pies, que tal vez nos lleve al infinito.
Y al partir veremos alejarse los arrecifes, la oscura costa de nuestra infancia.
Y sabremos después que tras Isla Decepción se encuentra el Cabo de Buena Esperanza, desde el que, sin duda, se llega también a otras islas y a otras costas.
Y de derrota en derrota, en el horizonte advertiremos por fin la luz de un faro que aguarda.
Entonces será la hora del regreso. Porque todo viaje se inicia para volver a casa un día.
MCH
domingo, 9 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
Cantautores
Llego a casa de mi madre con la intención de ver el segundo tiempo del partido de fútbol entre la República Checa y España tras una ajetreada tarde de recados y “carrefures”. Sin embargo, con el mando a distancia de la tele en la mano, me detengo en un programa de la Dos en el que un joven y barbado Luis Pastor canta aquello de “los tiempos están cambiando, están cambiando qué bueno, por mucho que lo llaméis no saldrá del agujero…” y luego escucho Al vent y L’Estaca y Al alba y “habrá un tiempo en que todos veremos una tierra que ponga libertad”. Y tanta canción se intercala con imágenes de un blanco y negro sucio y seco en el que unas veces predomina el rojo y el verde de esperanza y otras solamente el fiero gris.
Mi madre se sienta un rato a darme conversación. Me dice que esas canciones le suenan de cuando nosotros, sus hijos, éramos unos chavales. Y observa atentamente las imágenes de gente corriendo y de policías golpeando.
¡Cuánta gente presa, entonces, y nosotros sin enterarnos apenas de nada!, me dice. Y mira que yo me preocupaba porque tenía la sospecha de que vosotros estabais en "eso", recalca señalando las imágenes de las viejas manifestaciones (y cayendo en cierta contradicción con lo anterior).
Ahora lo sé porque veo “Cuéntame”.
Mi madre se sienta un rato a darme conversación. Me dice que esas canciones le suenan de cuando nosotros, sus hijos, éramos unos chavales. Y observa atentamente las imágenes de gente corriendo y de policías golpeando.
¡Cuánta gente presa, entonces, y nosotros sin enterarnos apenas de nada!, me dice. Y mira que yo me preocupaba porque tenía la sospecha de que vosotros estabais en "eso", recalca señalando las imágenes de las viejas manifestaciones (y cayendo en cierta contradicción con lo anterior).
Ahora lo sé porque veo “Cuéntame”.
jueves, 6 de octubre de 2011
Cita para salir despavorido
Si llevas leones a tu casa querrán quedarse a cenar.
(cita encontrada en el libro titulado "Libertad para los osos" de John Irving)
martes, 4 de octubre de 2011
Una rosa es una rosa...
PREGUNTA II
El hombre se detiene
en la esquina de la celda,
parece que habla solo,
pero no, hasta cuándo
le ha preguntado a una araña.
La araña, de inmediato,
se descuelga y baja
por el hilo que larga,
y parece que ese largo hilo es
la respuesta de la araña.
Joseba Sarrionandia.
...y un premio es un premio
lunes, 3 de octubre de 2011
Puertas al mar
Al igual que a Isaac Rosa, según comenta en su artículo de hoy del diario "Público", a mí también me ha surgido la oportunidad de apadrinar a un partido. Nos obligan a tan magnánimo proceder algunos que, desde el pedestal de ése su mundo imposible, se siguen empeñando en poner puertas al mar y en tomar medidas propias para una democracia interesada y de pacotilla. No es extraño que luego miren el mundo desde ese nivel en el que no hay nadie más que ellos (José Bono, por ejemplo, y sus indeseables ajustes para la soldada del desempleo).
Ruego atenta lectura del artículo que va a continuación por si alguien llega a considerar un justo motivo, en tiempos difíciles, para ser filántropo y demócrata real (o republicano, según pete).
http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2011/10/03/apadrina-un-pequeno-partido/
domingo, 2 de octubre de 2011
Braña de los Tejos
Fotografía: Sol Valbuena (que cuando se pone, se pone).
Hoy hemos subido a la Braña de los Tejos desde San Pedro Bedoya (Liébana) y he tenido sensaciones encontradas. Ha sido gratificante reencontrarme con antiguos compañeros en estas lides, y también descubrir a otros nuevos.
Sin embargo, comprobar que tengo las articulaciones oxidadas e identificar la inmensa cantidad de músculos que pueden doler tras subir y bajar un "tourmalet" es harina de otro costal.
Hoy me hace daño hasta pensar en hacer propósito de enmienda. Vaya por Dios.
sábado, 1 de octubre de 2011
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