Bangkok (Tailandia)
Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago
domingo, 3 de octubre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
El sueño de Europa o nos pillaron dormidos
Pese a que las fanfarrias triunfalistas han sonado hasta el último momento, la candidatura de Santander como ciudad cultural europea no ha pasado el corte selectivo y, desde luego, nada se va a mejorar con afirmaciones sectarias como las que leo en un periódico de la región sobre la filiación política de los consistorios de las ciudades elegidas.
Aun a riesgo de que alguno de esos que acostumbran a pensar con las tripas me pueda soltar alguna lindeza creo que la madurez y tradición cultural de la mayor parte de las ciudades elegidas es bastante superior a la de la capital de Cantabria. Pero también opino que el intento no estaría mal si sirviera como lanzadera para una mayor preocupación, extendida en el tiempo, por la cuestión cultural en todos los ámbitos y para todas las clases sociales.
Lo que no vale para nada es que la candidatura haya podido ser simplemente un atracón de cara a la galería en busca de vanos oropeles y beneficios políticos para luego volver al desierto. Y, en ese caso, haber conseguido el absurdo galardón tampoco hubiera sido como para tirar cohetes.
A lo mejor hay que empezar a definir desde las instituciones lo que es cultura para comprender que ésta debe ir más allá de las alharacas minoritarias del Palacio de Festivales y del Festival Internacional.
A lo mejor hay que empezar a pensar, por poner algunos ejemplos, en la razón por la que los músicos en esta ciudad tienen tantos problemas para ejercer su actividad. O por qué no existen ediciones literarias estables como en otras ciudades. O el curioso goteo de cines cerrados a lo largo de los últimos años…
Se puede ir más allá. Simplemente es necesario empezar por olvidar la costumbre tan arraigada aquí de suponer que la cultura es restrictiva, minoritaria y, por tanto, un signo de distinción social (lo que por ende lleva a creer que lo de los demás, lo diferente, no es cultura). En definitiva, lo que se necesita es amplitud de miras y cultura (con minúsculas).
Y si no se consigue, y nos quedamos en lo mismo, lo que en esta ciudad va a permanecer no es el “Sueño de Europa” sino “la perenne y aburrida siesta de la ciudad de Santander”.
viernes, 1 de octubre de 2010
Optimismo general, economía de huelga o vaya usted a saber
Ayer por la mañana, tras la huelga general, coincidimos otro compañero y yo en la sección sindical a la que pertenezco. Mientras comentamos todo lo sucedido el día anterior vamos haciendo limpieza de los restos de carteles, panfletos y programas de mano alusivos a la reciente protesta. Cuando llega a unas pegatinas en las que el lema es HUELGA GENERAL - 29 DE SEPTIEMBRE - NO HAY TRANSPORTE mi compañero se lo piensa y me dice: “éstas las guardamos, cortamos la fecha y nos sirven para las próximas”.
Ladran, luego cabalgamos
Desde los muladares del fascismo nos han llamado en estos días delincuentes, maleantes, vagos, cobardes, antidemócratas y no sé cuantos epítetos más. Sin embargo… tengo para mí que, cuando tanta inquina levantamos los sindicalistas entre la rancia derechona, debe de ser que alguna cosa no estamos haciendo tan mal.
jueves, 30 de septiembre de 2010
El rey desnudo
Como si se tratara de una reedición del cuento en el que el rey realmente iba desnudo compruebo que a mi alrededor, en los medios de comunicación y en los comentarios de la gente, todos se quedan con lo accesorio: la función de los piquetes, los altercados más o menos violentos, los liberados…
De los que han hecho de esquiroles, de los que aborrecen todo lo que pueda relacionarse con sindicatos, de los que siguen al dictado los comentarios intoxicadores de la prensa ultra, de los que viven dormidos…; de todos ellos, una ínfima minoría se ha preocupado de saber exactamente de qué va la Reforma Laboral que cínicamente nos quiere colocar el partido que gobierna.
Luego, cuando a muchos de ellos les pasen por la piedra del despido barato o de los contratos de mierda, clamarán sorprendidos e inocentes.
Pero, efectivamente, para entonces el rey no llevará ropa.
De los que han hecho de esquiroles, de los que aborrecen todo lo que pueda relacionarse con sindicatos, de los que siguen al dictado los comentarios intoxicadores de la prensa ultra, de los que viven dormidos…; de todos ellos, una ínfima minoría se ha preocupado de saber exactamente de qué va la Reforma Laboral que cínicamente nos quiere colocar el partido que gobierna.
Luego, cuando a muchos de ellos les pasen por la piedra del despido barato o de los contratos de mierda, clamarán sorprendidos e inocentes.
Pero, efectivamente, para entonces el rey no llevará ropa.
martes, 28 de septiembre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
Leer
sábado, 25 de septiembre de 2010
Labordeta

En los locales del barrio, el lugar en el que nos reuníamos los chavales de entonces, fumábamos durante horas, y en los ladrillos de vidrio habilitados como ceniceros podían acumularse enormes montañas de ceniza y colillas.
Allí, a veces, por puro placer de cantar mientras nos dedicábamos a la noble actividad del "fumeque", entonábamos, como si bramáramos, algunas canciones que se habían quedado a vivir en el hit-parade de nuestra memoria. Entre ellas no eran las menos aquellas en las que intentábamos imitar la voz poderosa de Labordeta, canciones de dos álbumes que entonces rodaban por las discotecas y la curiosidad de muchos de nosotros: Tiempo de espera y Cantes de la tierra adentro. Las meditaciones de Severino el sordo, o el milagro de Lamberto, o la ausencia de Ramón Cabeza, que un día no llegó a clase, o incluso la declinación latina de Rosa Rosae, nos hacían intuir que ese hombre de mirada profunda e imponente voz era el “profe” que todos queríamos tener.
Desde entonces José Antonio Labordeta nos ha acompañado. También nosotros hemos recorrido el mundo con mochila. He asistido a alguno de sus conciertos (menos de los que hubiera querido), he leído sus poemas y sus novelas, y he escuchado muchos de sus discursos parlamentarios (todo el mundo se acuerda del exabrupto que dirigió a esa derecha chulesca e iletrada que sufrimos, pero yo me acuerdo más del poema que leyó de su hermano Miguel).
Hace tres o cuatro años, tras la presentación de una novela suya en la Librería Gil, compartimos barra en el Canela durante un rato. Todavía me arrepiento de mi tímida actitud en su presencia pese a no haber sido nunca especialmente mitómano. En la dedicatoria que me regaló me decía que esperaba poder leer algún día mis poemas. No fue posible. Sin embargo, mejores o peores, son consecuencia en parte de vivir intentando aprender de personas como él.
Allí, a veces, por puro placer de cantar mientras nos dedicábamos a la noble actividad del "fumeque", entonábamos, como si bramáramos, algunas canciones que se habían quedado a vivir en el hit-parade de nuestra memoria. Entre ellas no eran las menos aquellas en las que intentábamos imitar la voz poderosa de Labordeta, canciones de dos álbumes que entonces rodaban por las discotecas y la curiosidad de muchos de nosotros: Tiempo de espera y Cantes de la tierra adentro. Las meditaciones de Severino el sordo, o el milagro de Lamberto, o la ausencia de Ramón Cabeza, que un día no llegó a clase, o incluso la declinación latina de Rosa Rosae, nos hacían intuir que ese hombre de mirada profunda e imponente voz era el “profe” que todos queríamos tener.
Desde entonces José Antonio Labordeta nos ha acompañado. También nosotros hemos recorrido el mundo con mochila. He asistido a alguno de sus conciertos (menos de los que hubiera querido), he leído sus poemas y sus novelas, y he escuchado muchos de sus discursos parlamentarios (todo el mundo se acuerda del exabrupto que dirigió a esa derecha chulesca e iletrada que sufrimos, pero yo me acuerdo más del poema que leyó de su hermano Miguel).
Hace tres o cuatro años, tras la presentación de una novela suya en la Librería Gil, compartimos barra en el Canela durante un rato. Todavía me arrepiento de mi tímida actitud en su presencia pese a no haber sido nunca especialmente mitómano. En la dedicatoria que me regaló me decía que esperaba poder leer algún día mis poemas. No fue posible. Sin embargo, mejores o peores, son consecuencia en parte de vivir intentando aprender de personas como él.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Escribir
domingo, 19 de septiembre de 2010
Albada
Hoy, al alba, se ha muerto Labordeta
y sólamente me gustaría poder quitarme las lágrimas
a puñetazos.
Morir, pero lejos.
No aquí,
donde todo es una aviesa
conspiración de la vida,
hasta las otras muertes.
Morir lejos.
No aquí,
donde morir es ya una traición,
más traición que en otra parte.
Morir lejos.
No aquí,
donde la soledad descansa a ratos
como si fuera un animal tendido,
olvidando su espuela de locura.
Morir lejos.
No aquí,
donde cada uno se duerme
siempre en el mismo sitio,
aunque despierte siempre en otro.
Morir lejos.
No aquí.
Morir donde nadie nos espere,
donde haya lugar para morir.
Roberto Juarroz
sábado, 18 de septiembre de 2010
Noviembre
Ni siquiera tenemos un reino
y lo poco que tenemos
no es de este mundo.
Pero tampoco es del otro.
Huérfanos de ambos mundos,
con lo poco que tenemos
tan sólo nos queda
hacer otro mundo.
Roberto Juarroz
Acabo de ver en televisión una película titulada "Noviembre" del director Achero Mañas. Para aquellos que alguna vez la hayan visto, el poema de Roberto Juarroz seguro que les puede valer, como a mí, de estremecido epílogo. Para los que no, sirva como vehículo para disfrutarla e intuir algo de lo que queda por hacer.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Unanimidades
Es curioso cómo los dirigentes de los países de esta Europa tan aficionada al autobombo alcanzan una vergonzosa unanimidad siempre, siempre, cuando se trata de atentar contra las minorías, como en el caso de los gitanos deportados (como si no fueran ciudadanos de pleno derecho), o defenderse de los inmigrantes, o proclamar la necesidad de reformas laborales que malogren los derechos de los trabajadores.
Luego se sorprenden cuando de vez en cuando les falla algún referéndum. Claro que, como los tahúres que son, reparten cartas tantas veces como sea necesario hasta que les sale bien la jugada.
Luego se sorprenden cuando de vez en cuando les falla algún referéndum. Claro que, como los tahúres que son, reparten cartas tantas veces como sea necesario hasta que les sale bien la jugada.
Peste de gente.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Una forma más de mojarse
Valle de Elqui (Chile), 2007.Pablo Guerrero cantaba hace años, en lo más duro del duro invierno de este país, que tenía que llover a cántaros. Era una hermosa metáfora que intrínsecamente conllevaba el deseo compartido por muchos de que un aguacero de libertad arrastrara la podredumbre de entonces. Pues bien, sin ánimo comparativo, hoy sigue sin llover lo suficiente y los herederos ideológicos y literales de los que dominaban tiempos pasados nos siguen tomando el pelo en abundancia.
Pero lo que más jode es que el instrumento y correa de transmisión de tanto machaque sea un gobierno que aún sigue denominándose socialista y de izquierdas (por cierto, me pregunto qué tipo de principios pone en juego el presidente para afirmar que, con las reformas que está llevando a cabo, no ve socavado ninguno de ellos). Cuánto más les valdría reconocer que son gente como la de derechas pero con tendencia al remordimiento.
El día 29 de septiembre hay huelga general. Una forma más de mojarse.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
lunes, 13 de septiembre de 2010
Colibríes
"Anunció nuestra llegada un incesante ruido de perros y una gran agitación de gallinas. Jóvenes gauchos aparecieron de las sombras para ocuparse de nuestros caballos y el general me guió a su casa. Vivía allí con su mujer nativa y nueve hijos, la mayor de las cuales era una muchacha de veintidós años. Los besó a todos sucesivamente y me presentó como el doctor Olivero, pues habíamos convenido que ese nombre era adecuado para la región. Pero no permanecimos junto a la familia y nos dirigimos al despacho del general, en un extremo de la casa. Allí me presentó al resto de su familia que era la parte más númerosa: sus colibríes, que vivían en media docena de jaulas colgadas de las paredes. Allí los alimentaba y allí se multiplicaban. El general abrió las jaulas y todos salieron con penetrantes chillidos, revoloteando a su alrededor. Había llevado unas plumas empapadas en jarabe en las que hundían sus lenguas los veloces pájaros. Otros volaban alrededor de sus orejas, revoloteaban ante su boca, zumbaban junto a su cabeza y sus manos. Cuando se cansó de jugar con ellos, el general apartó las plumas y agitó suavemente las manos; ante esa señal todos volvieron a sus respectivas jaulas".
Herbert Read.
La Niña Verde
Emecé Editores
domingo, 12 de septiembre de 2010
Otra forma de mojarse
sábado, 11 de septiembre de 2010
Septiembre
Fotografía tomada en Damasco. 2008.
No tengo duda alguna de que hubo otros días como hoy bien tristes. Pero nosotros seguimos soñando con las grandes alamedas.
viernes, 3 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Los Miserables
En los tiempos que corren Jean Valjean quizá volviera a ser un "miserable" que robara una barra de pan y una lata de sardinas en cualquier supermercado, tras hacer una puñetera bolita de papel con su inservible tarjeta del paro.
lunes, 30 de agosto de 2010
Abuela Grillo
Una sonrisilla en dibujos animados por cortesía de mi amiga Ana
http://www.youtube.com/watch?v=YMM7vM7aiNI
http://www.youtube.com/watch?v=YMM7vM7aiNI
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