Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

lunes, 10 de septiembre de 2018

Los Tornos

    Los Tornos de Liordes , o un paseo por la memoria.



 

Vega de Liordes




Hemos alcanzado el principio de todas las rutas,
vagamos entre nubes  hasta aquí
y hemos visto en un recodo la sonrisa del gran río.

En una sola jornada  nos perdimos
en el laberinto de los cuentos, y con ello
ganamos una noche más con Sherezade.

Nos jugamos el miedo por una aurora boreal
en los desiertos del hielo
y vimos volar un día a todas las aves
que escapaban del paraíso.

Insolentes, quebramos el horizonte
al que estábamos destinados
y, caminando, llegamos al comienzo,
al abrigo de la tormenta
en la que nacen las historias.

Y ahora que estoy solo,
tras horas de ascender como una hormiga
me detengo, por fin, donde acaban Los Tornos.
Bajo la barba cana vuelvo a tener dieciocho años
y contemplo, admirado y calmo, el paisaje de mi vida. 

                                                                        
                                                                      MCH



miércoles, 29 de agosto de 2018

Refugio Antiaéreo




Visito el refugio antiaéreo Mariana Pineda situado en la actual Plaza del Príncipe de Santander. Se trata de un espacio de hormigón armado, de unos 20 metros de largo, dividido en tres galerías, que tenía capacidad para unas 70 personas. Existen tramos separados por muros como protección ante posibles ondas expansivas.
Fue construido en 1937 y descubierto nuevamente en 2006. Forma parte de los 114 refugios que se habilitaron en Santander como defensa ante los bombardeos que escuadras alemanas e  italianas realizaron hasta la toma de la ciudad por las tropas fascistas. 

sábado, 25 de agosto de 2018

Tres

  Lalibela (Etiopía)

Para J.R. que colecciona por el mundo imágenes como ésta.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Fortín de La Alboleya





Cerca del Lago de Isoba, en las estribaciones del Puerto de San Isidro se encuentra el Fortín de La Alboleya, probablemente la mayor construcción que el ejército republicano levantó en el Frente Norte para contener el avance de las tropas franquistas. Está formado por dos galerías de hormigón con troneras para fusiles y ametralladoras, unidas por un túnel excavado en la roca. En el interior, junto a las consabidas inscripciones que realizan visitantes irrespetuosos, aún se pueden contemplar las realizadas en agosto de 1937 por los soldados que allí estuvieron.

martes, 21 de agosto de 2018

Librería 80

   Bahir Dar (Etiopía)
No encontré La Isla del Tesoro.

domingo, 19 de agosto de 2018

domingo, 12 de agosto de 2018

miércoles, 8 de agosto de 2018

El vuelo del quebrantahuesos

Hasta ahora solamente una vez había visto al quebrantahuesos. Fue en Marruecos, en la estación de esquí de Oukeimeden, en el corazón de las montañas del Atlas. Y puedo asegurar que fue una visión imponente mientras volaba a poca distancia por encima de nuestras cabezas.
La misma situación se ha producido en las Montañas Simien de Etiopía, mientras se acercaba a nosotros en un paisaje indescriptible, que poco a poco fue desapareciendo entre la niebla, como si su aparicion y su suave aleteo, mecido por el aire, no fuera otra cosa más que un sueño.

lunes, 6 de agosto de 2018

Geladas

Montañas Simien

domingo, 5 de agosto de 2018

Orix

El orix también nos mira.

Dik-dik


Como salido de un cuento nos observa el dik-dik.

sábado, 4 de agosto de 2018

Huella de león

Siempre he tenido una pesadilla recurrente relacionada con los leones, pero cuando el guía que nos acompañaba armado con un miserable machete, mientras caminabamos observando aves en las proximidades del Parque Nacional de Awash, nos señaló en el suelo la huella que se aprecia en la fotografía y nos dijo que se trataba de un ejemplar que había pasado por aquel lugar la noche anterior, hice un rápido cálculo mental de probabilidades que me resultaron muy, muy poco halagüeñas: "Son las ocho de la mañana y, en consecuencia, el bicho ha podido pasar por aquí hace menos de seis o siete horas (si es que no anda todavía por los alrededores)". Luego me encomendé al dios de los viajeros confusos y al santo patrón de los atletas etíopes y tiré para el refugio más próximo como alma que lleva el diablo, mientras miraba con un ojo a mis espaldas y con el otro conjeturaba con la posibilidad de escalar con presteza inigualable cualquiera de los árboles del camino.

jueves, 2 de agosto de 2018

domingo, 29 de julio de 2018

Unicornios

Montañas Simien. Etiopía.


Hay quien piensa que se trata de un ser mitológico, que en realidad no existe más allá de nuestra imaginación. Algo así como un amigo invisible que empleamos cual comodín en algunos de esos viajes raros que frecuentamos; pero lo cierto es que, tras comprobar su compulsiva afición al arroz en todas las variantes posibles o la inexplicable tendencia a fusilar fotográficamente y en ráfaga a toda ave que se cruce en su camino, hemos de constatar que él es de verdad. Por las noches nos lo advierten sus ronquidos leoninos y por el día su caminar pausado y de buena gente, atento a trinos y gorgoritos de todo tipo de pájaros, pajaritos y pajarracos.
Y el caso es que ya va para muchos años que confluimos en esa afición tan nuestra de recorrer trochas, caminos y senderos de todos los lugares que en este mundo son. Y cuando va acabando un viaje, nuestras mentes al unísono van pensando en atravesar nuevas fronteras, aunque se pierdan en la niebla y a veces, dentro de ella, veamos unicornios.
 

Aves de Etiopía





sábado, 7 de julio de 2018

El infierno es un lugar sin pájaros



El humilde gorrión pajarea entre las hojas del naranjo
mientras a su vera vaga un mosquitero entre mosquitos
a los que el tiempo y la experiencia aún no les advirtió
de que son, precisamente, el plato de la cena.
Una banda de estorninos se reúne en el cable
poco antes de pintar sobre el aire la más hermosa nube
que los siglos y los mortales jamás vieron; y en lo alto
merodea la sombra vigilante del milano negro,
alas extendidas que aprovechan la tregua de los cierzos.
Carboneros, reyezuelos, verderones, abubillas,
colirrojos, currucas, buitrones y zarceros
acompañan con ausencia la memoria del abuelo,
un viejo huyendo, casi adolescente, por el monte
en los tiempos azarosos de la guerra.
Un colorín le silba en el oído que el infierno entonces
no era otra cosa que un cielo pálido y sin ellos.


                                                                     MCH

África, a la sombra de un árbol

"Estando en África, el europeo no ve más que una parte de ella: por lo general, ve tan sólo su capa exterior, que a menudo no es la más interesante, ni tampoco reviste mayor importancia. Su mirada se desliza por la superficie, sin penetrar en el interior, como si no creyese que detrás de cada cosa pudiera esconderse un misterio, misterio que, a un tiempo, se hallara encerrado en ella. Pero la cultura europea no nos ha preparado para semejantes viajes hacia el interior, hacia las fuentes de otros mundos y de otras culturas. El drama de éstas -incluida la europea- consistió, en el pasado, en el hecho de que sus primeros contactos recíprocos pertenecieron a una esfera dominada, las más de las veces, por hombres de la más baja estofa: ladrones, sicarios, pendencieros, delincuentes, traficantes de esclavos, etc. También se dieron casos -pocos- de otra clase de personas: misioneros honestos, viajeros e investigadores apasionados, pero el tono, el estándard y el clima los creó y dictó, durante siglos, la internacional de la chusma rapiñadora. Es evidente que a ésta no se le pasó por la cabeza el intentar conocer otras culturas, respetarlas, buscar un lenguaje común. En su mayoría se trataba de torpes e ignorantes mercenarios, sin modales ni sensibilidad alguna y a menudo analfabetos. No les interesaba sino conquistar, saquear y masacrar. De resultas de tales experiencias, las culturas -en lugar de conocerse mutuamente, acercarse y compenetrarse- se fueron haciendo hostiles las unas frente a las otras o, en el mejor de los casos, indiferentes. Sus respectivos representantes -excepto los mencionados truhanes- guardaban prudentes distancias, se evitaban, se tenían miedo. La monopolización de los contactos interculturales por una clase compuesta de brutos ignorantes decidió y selló el mal estado de sus relaciones recíprocas. Las relaciones interpersonales habían empezado a fijarse de acuerdo con el criterio más primitivo: el color de la piel. El racismo se convirtió en una ideología según la cual los hombres definían su lugar en el orden del mundo".   

Ryszard Kapuscinski
Ébano.
Anagrama.
 

miércoles, 4 de julio de 2018

Las dos tumbas de Victor Jara


Hace bastantes años, en una callejuela de León, me quedé asombrado con un pequeño graffiti escrito en la pared que decía textualmente: "Capitalismo: Sistema económico que le hace la manicura a Mick Jagger mientras le corta las manos a Victor Jara". No quisiera yo llegar tan lejos, pese a la antipatía visceral que siempre me ha producido el cantante de los Rolling Stones, porque aún me acuerdo del estremecimiento que le recorrió a un amigo, aficionado a la banda inglesa, cuando se lo conté; pero hoy me entero de la condena de cárcel que un tribunal chileno ha dictado sobre una caterva de ex militares que estuvieron implicados en la muerte salvaje del autor de Te recuerdo Amanda y el estremecimiento, de satisfacción en mi caso, lo sufro yo.
He viajado a Chile en dos ocasiones y en las dos me he acercado al Cementerio General de Santiago. La segunda vez, el cadáver de Victor Jara había sido trasladado unos cuantos metros a una tumba más aparente. Sin embargo siempre me acordaré de la primera vez, el humilde nicho pintado de rojo, junto a las tumbas de otros muertos en las infaustas fechas de septiembre del 73, y todo alrededor repleto de carteles y de ofrendas frente a un campo desastrado de cruces sin nombre.
Y me da por pensar...
 

lunes, 2 de julio de 2018

Rapaz



Rapaz

Tras la ventana, anocheciendo,
una pareja de mochuelos
ronda los prados en busca de sustento.
Y el mundo que respira bajo la sombra rapaz,
en lo más profundo de la hierba,
se transforma en un minúsculo caos
de vidas amenazadas.
A cada aleteo, tan ligero como el aire,
le responde, acobardado, el silencio.
A cada silencio, el sigilo.
Y así, quedamente, como disimulándose
en la oscuridad,
todo se va quedando quieto.

                                MCH