Mira la ola.
Amenaza, rompe y se deshace.
Flujo y reflujo
a merced de 1000 lunas.
A veces grita
con el furor de un pequeño gigante egoísta.
Otras, llama a las armas
con la ayuda del viento y las mareas
antes de la tregua
Mira la ola.
No temas ni a dios ni al diablo,
ni a la muerte ni a lo oscuro.
No te aflijas
porque luego,
cuando menos te lo esperas,
la ola se remansa en paz
con los hombres
y con las bestias.
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