Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago
jueves, 31 de enero de 2019
viernes, 25 de enero de 2019
miércoles, 23 de enero de 2019
martes, 22 de enero de 2019
domingo, 20 de enero de 2019
Innegociable
En realidad todo se puede negociar salvo la vida o la muerte.
Cuando alguien manifiesta que un asunto es innegociable está simplemente
anteponiendo su yo egoísta al nosotros, está situando una cancela herrumbrosa
entre él y los demás, de tal modo que prevalezcan sus supuestas razones sobre
la opiniones que no le van a poder llegar de su alrededor.
Es el detentador del poder, pero también de la soledad.
Tarde o temprano se convierte en el aduanero en la frontera
o un náufrago en una isla.
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viernes, 18 de enero de 2019
Mi barrio
Este era mi barrio a mediados de los años 60. Aún no estaba construido el edificio de enfrente, el de los bares. Se ve mi casa y también la de mi compañera. No había carreteras. De los portales salías directamente a un piso de tierra y piedras. Construcciones apresuradas, sin las mínimas necesidades cubiertas, que daban cobijo a la inmigración de los pobres, que luego se apresuraban para ir a sus trabajos en una ciudad que, como el resto de las urbes españolas, comenzaba a progresar con el sudor de los habitantes de lugares como éste.
Barrios de aluvión con vocación de aldea.
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jueves, 17 de enero de 2019
La caja de membrillo
Cuando la persona que ha ido acumulando fotografías a lo largo de su vida en la clásica caja de membrillo ya no está, para sus descendientes es como si se hubiera borrado gran parte del rastro de las huellas que conducían al hogar. Miras rostros y más rostros en papeles ajados, intentando adivinar en ellos algunos rasgos que te identifiquen a ti. A lo que fuiste. A lo que ya no serás.
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miércoles, 16 de enero de 2019
Isla Decepción
Isla Decepción pertenece al archipiélago de las Shetland del
Sur, en la Antártida,
según me cuenta la Wikipedia
que, a pesar de su relativa fama, imagino que en esto no va a caer en errores
vacuos. También dice que el nombre se debe a un inglés que la llamó Deception
Island, que en el idioma de Shakespeare viene a ser Isla Engañosa o del Engaño,
porque en realidad es la caldera hundida de un volcán.
Por tanto imagino que embarrancar en Isla Decepción, al
menos en una Isla Decepción metafórica, porque la de verdad creo que esta llena
de bases científicas, debe ser jodido. No solo porque te conviertas en un náufrago
al estilo de Robinsón, sino porque encima lo haces en un puñetero volcán a
punto de estallar.
Cosas de la azarosa vida del explorador.
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lunes, 14 de enero de 2019
La dignidad rebelde
El pasado 1 de enero se cumplieron 25 años desde que en 1994 los indígenas zapatistas de Chiapas dieron un aldabonazo tomando, entre otras, la ciudad de San Cristobal de las Casas. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional puso sobre la mesa las desigualdades y el olvido en el que vivía una multitud de pueblos originarios a lo largo de toda América, y de paso despertaron las conciencias y las esperanzas de muchísima más gente en todo el orbe.
La fotografía está tomada años después durante la Marcha Zapatista del Color de la Tierra (2001). Hoy en día los indígenas zapatistas siguen luchando por sus derechos, y para mí fue una de las experiencias más hermosas y más dignas que he vivido.
Pese a todo, seguimos resistiendo.
Larga vida a Don Durito de la Lacandona.
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jueves, 10 de enero de 2019
Cuando el poema sobrecoge
14º 53' 37.0" N 92º 14' 49.0" W - (TAPACHULA, CHIAPAS)
Perseguidos por el genocida Efraín Ríos Montt
mis padres huyeron de Guatemala el año de 1982
y se refugiaron en un pedazo de selva en Chiapas, México.
Lejos de las montañas del Quiché, nací ixil en tierras mexicanas.
Volvimos después de la firma de los acuerdos de paz,
pero nadie firmó un acuerdo para terminar con el hambre.
No teníamos maíz ni para sembrar.
Cuando me llegó la luna decidí bajar de las montañas a Tapachula
y trabajar de cocinera en una casa.
Prometían buena paga, pero mis primas
me engañaron al llegar y me vendieron como un bulto
a la dueña de un prostíbulo en la frontera.
Me hacían abrir las piernas y cerrar, casi siempre,
la boca; basta decir que todos me golpeaban.
Hasta que hui con Daniel, taxista de Tapachula,
borracho y drogadicto, pero me mató a patadas
nomás saber de mi embarazo.
Tiró mi cuerpo al río, al pútrido Coatán,
donde antes lanzó también al niño.
Enterrada en esta tumba del Panteón Jardín,
sin nombre, estoy perdida, acompañada
por los varios rostros difusos de otras gentes.
Quiero decirles que ni todo el peso de la tierra
me asfixia tanto como el peso de uno solo de los cuerpos
jadeantes y sucios que en vida soportaba.
Sé que mi madre me busca en caravanas,
llevando en el pecho una foto mía,
esa en la que aparezco vestida en día de fiesta.
Mi tía la acompaña, cargando un abanico con tres imágenes más.
Pero mis primas están malditas, porque siguen vivas,
abiertas y partidas por el sudor y los erectos machetes de carne
de los choferes y estibadores del mercado San Juan.
Ojalá que mi madre vuelva a San Gaspar Chajul
y se quede dormida bajo la incandescencia de nuestro sol de maíz,
recién nacido de la muerte, como yo.
Balam Rodrigo.
Libro centroamericano de los muertos.
Fondo de Cultura Económica.
domingo, 6 de enero de 2019
Hielo
Leer
Leer sobre el cristal
sobre los espejos
leyendo en el hielo
que alguien lee
para leer en tus ojos
MCH
martes, 1 de enero de 2019
Primer día del año
El calendario es una convención tan caprichosa como las nubes que pasan por la Collada de cuando en cuando. Solo ella se mantiene, desde siempre incólume, cuando la nieve se deshace como se deshace el invierno y aflora el lazo dorado de la hierba y el blanco mineral de las trincheras.
Testigo silencioso donde hubo soldados que un día fueron mineros, pastores y labriegos. Campo de pruebas de buitres y alimoches planeando sobre el tiempo.
El tiempo que transita. La madera que arde.
El tiempo que transita. La madera que arde.
viernes, 21 de diciembre de 2018
Grimau aguarda
Dice el gobierno desde Barcelona que se trata de un gesto. Y a mí lo de Lluis Companys me parece bien. Que se condene en Consejo de Ministros el consejo de guerra que permitió su fusilamiento por la dictadura franquista, como paso previo a su anulación y a la justa rehabilitación del aquel presidente de Cataluña no significa otra cosa que el gobierno español, tan renuente hasta ahora, puede hacerlo.
No se trata de hacer regalitos a independentistas irredentos como muestra de buena voluntad, sino que es algo de justicia y de ley.
Julián Grimau y tantos, tantos otros, siguen esperando.
miércoles, 19 de diciembre de 2018
César Vallejo (1938-2018)
¡Cuídate, España, de tu propia España!
¡Cuídate de la hoz sin el martillo,
cuídate del martillo sin la hoz!
¡Cuídate de la víctima apesar suyo,
del verdugo apesar suyo
y del indiferente apesar suyo!
¡Cuídate del que, antes de que cante el gallo,
negárate tres veces,
y del que te negó, después, tres veces!
¡Cuídate de las calaveras sin las tibias,
y de las tibias sin las calaveras!
¡Cuídate de los nuevos poderosos!
¡Cuídate del que come tus cadáveres,
del que devora muertos a tus vivos!
¡Cuídate del leal ciento por ciento!
¡Cuídate del cielo más acá del aire
y cuídate del aire más allá del cielo!
¡Cuídate de los que te aman!
¡Cuídate de tus héroes!
¡Cuídate de tus muertos!
¡Cuídate de la República!
¡Cuídate de tu futuro!...
César Vallejo.
lunes, 17 de diciembre de 2018
La señora Szymborska fumando en la ceremonia de los Nobel
La señora Szymborska es una isla en mitad de un océano de
cabezas en fiesta.
De su boca sale una humareda de letras que conforman un
verso.
Y cada verso es un poema que vamos a leer obligatoriamente para
salvarnos de los continuos temblores de la tierra.
La señora Szymborska fuma mirando al techo, y observa
distraída, feliz y ajena
el devenir caprichoso de la nube, mientras piensa
alegremente que todo lo prohibido es la materia humana de los sueños.
En realidad, a la señora Szymborska seguramente le importan
un bledo los homenajes
y los premios, porque entiende mejor que nadie que no son
más que humo pasajero.
Y cuando no, fatua dinamita
para el fuego.
MCH
domingo, 16 de diciembre de 2018
De memoria
Los poetas trabajan con la memoria. La ponen a escurrir hasta que ya no cae una gota. Rara vez la planchan. La guardan sin doblar en armarios para los demás invisibles. Algunos se pasan de rosca y la llaman potencia inferior de los sentimientos, como el cernícalo de Aristóteles. Los más pragmáticos la desarman como un mecano y esperan el momento más oportuno para hacer con ella algo oportuno en el lugar menos inoportuno.
(Fragmento)
Juan Carlos Mestre.
Dedicatoria
No suelo pedir dedicatorias de los autores en los libros, me da un poco de grima y bastante de vergüenza, aunque alguna tengo (dedicatorias, digo, y vergüenza también).
Hace muchos años se la pedí a José Hierro, por persona interpuesta, para su "Cuaderno de Nueva York", porque yo estaba en Irlanda gastándome el dinero del Premio Alegría. Me dibujó un autorretrato "de calvo a Calvo", y yo le agradecí el esbozo y la humorada.
Y esta noche se la he solicitado a Juan Carlos Mestre (uno de los mejores poetas que he leído) para su "Museo de la clase obrera".
Y me encanta el dibujo y también la bandera (para qué nos vamos a engañar).
viernes, 14 de diciembre de 2018
jueves, 13 de diciembre de 2018
Desmemoriados en La Vorágine
Desmemoriados también se ha mudado. Ha recogido sus bártulos y con la memoria a cuestas ha caminado por la calle arriba hasta el nuevo centro de operaciones. Entre libros y entre la gente hermana de La Vorágine.
Continuamos.
viernes, 7 de diciembre de 2018
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