¡Dormir... tal vez soñar!
Sentir que está de más
esa perversa prole
de mil y pico padres.
Si es tal vez el egoísmo
la energía que nutre
el más ruin de sus desvelos
y precisa servir
como azote mismo
de lo más decente
a costa de la vergüenza.
Si nace como adalid
de la triste muerte
y se atiborra
de falacias y de odios,
dadle su justo merecido
en el más profundo infierno.
¡Dormir… tal vez soñar!
¡Dormir… tal vez soñar!
Y mientras tanto
que empitonen
por su orto maligno
a todos ellos,
a sus miserables escuadras
y a su Prioridad Nacional.
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