Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

martes, 22 de enero de 2013

Poema por Mali



 Mopti (Mali)

COMPAGNIE MALIENNE DE NAVIGATION

Al amparo de la sombra aguarda el viajero
inútilmente.
Quizá piensa que a las paredes de ese vestíbulo,
tal vez, les hiciera falta
una buena mano de pintura, una friega
que ocultase tantas miradas distraídas,
tantas esperas sepultadas.

Al otro lado, en la calle, donde los colores
se abrasan, transcurre, con el río, el resto de la vida.
Pero, de vez en cuando, la vida,
esa cenicienta, se inmiscuye
en la retina del viajero.

Pasa entonces, ante la puerta, el vendedor de cuencos
y las mujeres con atuendos excesivos
que, en cuadrilla y con cestos de ropa
en la cabeza, regresan de lavar
en la orilla del Río Níger.
Pasa un niño pensativo y desharrapado,
solitario, con más tiempo en el gesto que sus pocos años,
y un pescador de fortuna,
y dos hombres tranquilos de la mano,
y alguien que, sin mirar atrás, transporta un bloque de sal
a sus espaldas.

Para curarse de la fiebre que producen las quimeras
el viajero lee a ratos en los ojos de los que pasan.

MCH

1 comentario:

  1. "¿Sabe la flor que por ella se resigna la raíz a no conocer la estrella?. Epicteto."
    La de siempre.

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