Nosotros, en realidad, solamente pretendíamos plantar cesped en el jardín. Y de la noche a la mañana nos encontramos con una invasión de hongos de difícil, para nosotros, catalogación.
Ni son boletus ni son champiñones vulgaris. Si al menos pusieran tendríamos resuelto el fin de fiesta del domingo.
Pero ni eso.
Sirva esta entrada como homenaje para las Cosechas Diarias de José María en Dextrangis, que tanta envidia me han dado a lo largo del verano.
Un abrazo, compañero.
Pronto vendrá otra cosecha de esas de reir. No creo, no obstante, que supere los poderes de tus hongos. ¡Menuda jartá! Un saludo
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