Hoy me gustaría escribir un buen poema. Uno de esos que te inflaman el corazón. Pero la mañana se ha levantado con niebla y nada se ve. La poesía tampoco.
Es ésta una primavera rara, aunque la anuncian los pájaros. Ayer se hicieron presentes tres milanos en el cielo, sobre la huerta. Y en el jardín aparecieron los chochines. Y seguimos con la mirada, envidiosos, el vuelo sinuoso del buitrón.
Ciertamente, es ésta una primavera rara para los que una vez nos creímos los dueños de la tierra.













