Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

lunes, 18 de junio de 2018

Gigantes

–Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
–Bien parece –respondió don Quijote– que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.


El Quijote.
Capítulo 8, Libro Primero.
Miguel de Cervantes.

jueves, 14 de junio de 2018

Jim Harrison



De vez en cuando me paseo por las densas y hermosas páginas de los libros, pocos, que Jim Harrison tiene traducidos al castellano. Un placer que me lleva a las grandes llanuras de la mítica y la épica literaria y cinematográfica en las que me crié. 
La Revista cultural Amberes me ha publicado recientemente un pequeño artículo para el acercamiento a la figura de este extraordinario, aunque poco conocido en nuestro país, escritor norteamericano.
Háganme caso, busquen sus libros y disfrútenlo.

http://amberesrevista.com/el-espiritu-de-la-tierra-un-acercamiento-a-jim-harrison/

viernes, 8 de junio de 2018

lunes, 4 de junio de 2018

Reunión



Son supervivientes y a la vez siguen saboreando el placer de vivir, la observación de un mundo que se mueve, en ocasiones demasiado, y las conversaciones tranquilas y templadas. Vienen de otro tiempo, más áspero. Pero también de épocas en las que todo era más llano entre la gente de bien. Luchar era luchar y no otra cosa. Y así iban sacando adelante a la prole hasta que los años desvaídos ganaran el color de la dignidad. La que ellos siguen llevando en la mirada decidida y en la memoria.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Coincidencias literarias

Hasta ahora no había leído nada de Javier Pérez Andújar, pero hace algún tiempo cayó en mis manos este libro dedicado a los príncipes valientes que éramos los niños que en los primeros años setenta vivíamos a medio camino entre lo rural y lo urbano en zonas de extrarradio de las ciudades, y confieso, entre sorprendido y expectante, que estoy disfrutando como un tierno infante mientras veo retratada mi vida de chaval de barrio de entonces. Estoy seguro de que muchos de mis coetáneos, si lo leyeran, me darían la razón.

Pero además, al margen de la coincidencia de la contemporaneidad y del lugar de procedencia entre el autor de la novela y yo (al fin y al cabo un barrio de extrarradio es un barrio de extrarradio ya se encuentre en Barcelona, en Sevilla o en Santander) ha habido otra sincronía que me ha hecho sonreir mientras leía las primeras páginas de la novela, y que paso a contar.

En el año 2006, y en un libro patrocinado por el Parlamento de Cantabria que se tituló "25 años de Autonomía. 25 años de creación poética en Cantabria" publiqué por primera vez un poema que jugaba con el equívoco y que tenía como título "Armstrong en la luna":

Ahora que está tan de moda
desconfiar de las historias inamovibles
se engañan quienes dudan
de que el hombre, un día, pisó la luna.

Cierto es que, quizá, la fecha
no se ajuste completamente a la verdad
y que, para el blanco y negro
de los televisores de aquellos años,
fuera más atractivo, por una fútil cuestión
de pigmentos y de contrastes,
la pálida epidermis
de algunos extras de ocasión.

Sin embargo, Armstrong,
aunque no lo crean,
pisó una vez la luna.
Y desde entonces allí está.
Con su sonrisa burlona.
Como un perfecto diosecillo de los vientos
en un grabado antiguo.
Con estupendos mofletes eólicos.

Tocando su trompeta.

Pues bien, casi al mismo tiempo (unos meses después) se publica la novela "Los príncipes valientes" y, en ella, Javier Pérez Andújar, a propósito de un, para mí, emotivo relato sobre las queridas enciclopedias que, entonces, esforzados comerciales vendían a nuestros padres de puerta en puerta, cuenta lo siguiente:

"La enciclopedia es verde, o más bien tiene el lomo verde, que es lo que se ve de ella alineada en el mueble del comedor, en su estantería más alta, junto a las figuritas y las flores. Es una enciclopedia de seis volúmenes, con láminas en color, láminas del cuerpo humano, y de plantas y de animales, que voy a contemplar como quien contempla la lluvia. En la enciclopedia iré leyendo al azar biografías y conceptos (psicología, Níger, ciliados…), y me inundaré así de una redacción monótona y precisa, y de una manera de escribir retribuida, que es ante todo una manera de producir. La enciclopedia entra en casa para traer cultura, pero lo que voy a buscar en ella es literatura. En ella iré dándome cuenta de que las palabras son siempre más completas, mejores, que su definición. No leo la entrada de Napoleón para conocer su vida, sino para ver, descubrir las palabras con las que está escrita. Voy a sentir también la curiosidad de saber las cosas del mundo, desde luego, y con la enciclopedia lo que estaré aprendiendo, sin haber pasado aún por el dadaísmo o por el surrealismo, es que el azar y el error son una vía de conocimiento. Veré en el televisor un documental o una noticia acerca de la llegada del hombre a la luna, tal vez se conmemora el quinto aniversario, y cuando se acaba el programa me arrojo a la enciclopedia para buscar el nombre de Armstrong, que es el que más se me ha quedado de los tres astronautas, y entonces me encontraré con otro Armstrong, asimismo americano, y al principio leeré confundido creyendo que es toda una misma historia, y que el hombre que dijo lo del gran paso de la humanidad había sido además trompetista. Y cuando haya acabado de leer el artículo y haya puesto orden en el desconcierto, me persuadiré de que ahora soy un apasionado del jazz, sin saber si he escuchado o no ese tipo de música. Y encima, aún me merodeará la aprensión de si una vez hubo un trompetista negro que fue a la luna".     

No me digan que no es una hermosa, feliz y curiosa coincidencia.


domingo, 27 de mayo de 2018

Cumpleaños

Vamos a celebrar que los caminos no se acaban,
que las palabras son nuestras,
que los cuencos no están vacíos,
que ayer también se hizo de noche
pero aún brillaba una vela en la ventana.
Vamos a celebrar que el viento viene de cara,
que las horas no se agotan todavía
y que de vez en cuando llevas la risa en la mirada.
 

lunes, 21 de mayo de 2018

Lo hermoso


 El secreto está
 en mirar con ojos nuevos
 mientras acompañas la mirada
 de aquellos a los que quieres
 por tus paisajes viejos.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Vida y Color

Acabo de encontrar mi álbum de Vida y Color y está completo. No todo van a ser desdichas.
Supongo que ahora a nadie le llame la atención una colección de cromos de 1966, pero para los niños de barrio que éramos entonces estas páginas fueron una humilde ventana al conocimiento del mundo y a la perseverancia. 
Luego ya hemos continuado... 
 

sábado, 12 de mayo de 2018

Otro círculo

Ayer cerré otro círculo y firmé mi renuncia como delegado sindical. No deja de resultar curioso que coincida con la fecha en la que a Marcelino Camacho le otorgan el nombre de una calle en Madrid.
De pronto, echando la vista hacia atrás me doy cuenta de que han sido al menos veintiseis años los que he cumplido en una actividad que siempre creí pasajera y temporal.
Tengo pocas fotografías porque la labor del sindicalista de base no da para muchas florituras entre negociaciones y asambleas, pero al menos conservo ésta del último periodo con mis compañeros, tan importantes siempre.  

domingo, 6 de mayo de 2018

Dolores







En el principio del tiempo
te llamaron Dolor y supiste de la pena y de la ausencia.
Y luego el tiempo se hizo rueda
y cruzaste la vida larga como un lamento.
Y supiste de abandonos
y padeciste de hijos.
Y cuando ya no quedaba apenas nada,
conociste el calvario de sobrevivir a la soledad
y a los cuartos sin alma.
Luego te marchaste despacio,
sin hacer apenas ruido,
como quien por fin descansa,
mientras nosotros, tu prole, en nuestra amargura,
soñábamos con una silla vacía.









viernes, 4 de mayo de 2018

Cítate con la ironía si no quieres acabar en un juzgado de este país

Gozamos de tres bienes de inconmensurable valor: la libertad de palabra, la libertad de conciencia y la prudencia de no poner en práctica ninguna de ellas.

                                                                Mark Twain

jueves, 3 de mayo de 2018

La silla




La silla

Desde aquí, desde esta silla
contemplo lo que ya vi,
sobre todo el tiempo,
en otro tiempo alzado en armas
pero hoy cansado y a punto de rendirse,
tiempo viejo
que me va vistiendo
de los harapos que antes fueron luz
con otro lustre.
Desde aquí imagino solo
el reflejo de los cedros
que entonces me dieron sombra
y paz
y silencio.
Pero ahora soy yo,
es verdad,
intacto como una piedra,
como un animal que sangra vida,
la atalaya y el silencio.

                                                                                          Mariano Calvo Haya

miércoles, 25 de abril de 2018

¿Periodismo?



Supongo que Cristina Cifuentes se acabará marchando. Pero la noticia de última hora, que conmociona hipócritamente a muchos de los que antes se resistían ante las innumerables pruebas que la localizaban en una trama de falsificación de su master, abre otras preguntas en relación con el papel de los medios de comunicación en una sociedad democrática.

Nada que oponer, en principio, al soberbio trabajo de investigación que El Diario.es ha realizado para poner en cuestión los medios de los que se valen algunos poderosos para situarse en la cresta de la ola, pero las imágenes de la actual  presidenta de la Comunidad de Madrid vaciando su bolso ante un guardia de seguridad, recuerdan más al olor de la carnaza. OK Diario se apuntará el tanto de la probable dimisión pero, de verdad ¿eso es periodismo?

Ahora el escenario de la moción de censura pierde peso a favor de una renuncia que cumple dos funciones: Deshacerse de una figura en franco declive y atajar la posibilidad de un gobierno progresista, manteniendo el poder en manos del Partido Popular. Un trabajo sucio más.

Caso Almería


Ha costado mucho, demasiado, porque a veces es difícil desatascar la memoria de la gente, sacarla de los lugares de inmovilidad. Pero este recuerdo de un hecho que nunca tuvo que haber sucedido no solo es un homenaje a los muertos y a sus familias, sino también algo que los habitantes de Cantabria nos debemos a nosotros mismos. Por justicia y por dignidad.

Espero que el día 10 de mayo, aniversario de los asesinatos de Luis Montero, Luis Cobo y Juan Mañas, estemos a la altura y el patio del Parlamento de Cantabria se llene en una demostración de decencia democrática colectiva. Por ellos y por nosotros. 

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Almería (diez de mayo)

Hace cuatro días
que tengo veinte años,
pero hace veinte años que tengo más de treinta
y soy, a duras penas, lo que fui
y la memoria de una edad
que ya no tengo.
Hace cuatro días que tengo veinte años,
un lugar en el que guardo el alma,
un amanecer despoblado
y una noche al sur ardiendo.


                               Mariano Calvo Haya


lunes, 23 de abril de 2018

Libres

Pues hoy me acuerdo de una anécdota que leí en un libro hace años cuando por México se caldeaba el movimiento zapatista.
Contaba más o menos que el obispo de Chiapas, Samuel Ruiz, mandó a sus seminaristas por las aldeas a cristianizar conciencias, y hete aquí que en algún lugar los detuvo un retén militar para proceder a su identificación y registro. Aquellas almas sencillas, aunque armadas y vestidas de camuflaje, encontraron punible y requisable por subversivo e insurrecto un volumen que alguno de los hombres de Dios llevaba.
Según cuentan aquel libro era "El Evangelio según San Marcos"
No sé si la historia es cierta, pero también es difícil de creer que otras almas simples anden hoy en día capturando camisetas amarillas a la entrada de los eventos futbolísticos. Así estamos.
Feliz Día del Libro. 
¡Ay, si Bradbury levantara la cabeza!

domingo, 22 de abril de 2018

El arroyo

Subimos a La Collada casi sin querer, intentando evitar al rebaño del pueblo y a los mastines que lo defienden.
Por el camino, a media subida, Sol encuentra, tras mucho tiempo, el trozo de obús que dejó bajo una piedra junto al que su padre escondió cuando era niño. Y mientras estamos en eso escuchamos indignados el sónido áspero de varias motos de trial que llevan nuestro mismo camino. Mientras seguimos subiendo penosamente las vemos ir de un lado para otro en lo alto, zascandileando cerca de los restos de las trincheras de la guerra.
Si este país fuera como hay que ser, las construcciones que poco a poco van desapareciendo en el abandono allá arriba estarían consideradas patrimonio cultural a defender. Pero para eso, si este país fuera como hay que ser, no se abandonarían tampoco las humanidades en favor de otros conocimientos en los que su base y objetivo primordial es pasar la vida compitiendo. Y entonces, si este país fuera como hay que ser, se olvidarían las motos en el llano y se ascendería a contemplar las trincheras donde sufrieron nuestros abuelos con reverencia y respeto, porque tanto indocumentado que hay en este país sabría perfectamente lo que significó la guerra del abuelo.
Camino pensando en todo esto hasta el arroyo que llega al pueblo, antes de que se acerque la noche. 

viernes, 20 de abril de 2018

La montaña más alta




La montaña más alta


El mundo es como un almiar abandonado,
pequeño como una nuez que picotean los pájaros.
Una bola de aire allá a lo lejos,
una sencilla flor que se abre para tus ojos
mientras escuchas el sonido espeso de los ríos
y el ardiente viento que atraviesa tus pulmones.

Nada es como se sueña, aquí, donde terminan los abedules,
donde los visitantes buscan calma o gloria
y rehacen el tiempo paso a paso,
donde los senderos convergen en los mapas de la memoria
y los templos del agua resisten envueltos en hielo y roca.
Nada es, salvo la sombra rapaz de los halcones.

Y luego, cuando se cierran los atajos hacia la cumbre
y la imaginación del soñador ofrece su tributo al abismo,
cuando conquistas, por fin, la percepción de tu propia nimiedad,
la noche, tu noche, implacable, se eleva sobre las nubes. 

                                                                                               
                                                                                     Mariano Calvo Haya

martes, 17 de abril de 2018

lunes, 16 de abril de 2018

Días republicanos


Hay sólo una ventana cerrada, y todo el mundo fuera;
y un sueño de lo que se podría ver si la ventana se abriese,
que nunca es lo que se ve cuando se abre la ventana.

                                                           Fernando Pessoa
                      

sábado, 14 de abril de 2018

Las botas de siete leguas

Pulgarcito, en un paso, se quedaría a las puertas.