Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

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sábado, 4 de julio de 2026

El librero de Gaza


- La condición humana de Andre Malraux.

- La terre nous est étroite, et autres poèmes de Mahmud Darwish.

- Selección de poemas de Omar Jayam.

- Hamlet de William Shakespeare.

- Si esto es un hombre de Primo Levi.

- El libro de Job. Anónimo.

- La Iliada y La Odisea de Homero.

- Los condenados de la tierra de Franz Fanon.

- El incendio de Mohamed Dib.

- El diluvio y la recreación de Murid Barghuti.

- La gente en su noche de Murid Barghuti.

- Archipiélago Gulag de Alexander Solzhenitsyn.

- El Corán. Anónimo.

- Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.

- El sueño de una noche de verano de William Shakespeare.

- El principito de Antoine de Saint-Exupéry.



lunes, 1 de junio de 2026

Palestina en un mapa

Hace unos días visité en Polanco (Cantabria) el CRIEME que, para los que no lo sepan (como yo hasta hace poco), es el Centro de Recursos, Interpretación y Estudios en Materia Educativa, dependiente de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria. Y, abundando en ello, recomiendo a curiosos y profesionales su visita, aunque sea solo para ver cómo ha ido evolucionando el paisaje escolar en este país desde principios del siglo XX hasta el advenimiento de nuestra singular democracia.

Al bajar la escalera principal del edificio, cuando ya nos marchábamos, me topé con una pared en la que estaba colgado este mapa del año 1943, tan familiar para nosotros en su forma, aunque no en su fondo, que explica la vida de Jesús de Nazaret.

Como pueden ver pone Palestina. Palestina. Ni Israel, ni Sión land, ni nada que recuerde a la ocupación posterior a 1948 por deseo y capricho colonial de la Gran Bretaña, ni, por supuesto, al abuso criminal que desde entonces padece la gran mayoría de los realmente originarios de esa tierra.      

 

 

viernes, 22 de mayo de 2026

Ordalía



Es la prepotencia de los miserables la que confunde la razón con el poder. Son ellos los que realizan continuamente procedimientos salvajes a mayor gloria de una divinidad inexistente y de las ansias de dominación de una muy precisa minoría.
La ordalías eran juicios medievales completamente arbitrarios y sin ningún rigor. Y, aunque en la actualidad las llamen de otro modo, siguen sucediéndose en diferentes ámbitos (algunos muy cercanos).
No obstante me ha llamado la atención en los últimos días el disparate de las imágenes que, provenientes de Israel, mostraban a un ministro sionista, especialmente cruel, en plena sesión ordálica de humillación contra los miembros de la flotilla de ayuda a Gaza secuestrados en aguas internacionales del Mediterráneo. Si hacen esto con cámaras a personas del mal llamado primer mundo, que no harán en la oscuridad de las prisiones y de los centros de detención contra los palestinos.
Una perfecta muestra de la necesidad perentoria de atajar los males del mundo desde la racionalidad internacional. 

El tema de las ordalías ya fue tratado en este blog en otra ocasión. Para esta lo de entonces también sirve.

sábado, 29 de noviembre de 2025

Nakba II


No me resisto a incluir está reseña que aparece hoy en Babelia sobre la obra de teatro que vi hace unos días en Madrid.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Nakba






Asistí ayer tarde a una obra en el Teatro del Barrio, en Lavapiés. El trabajo, representado por un solo actor, el palestino Nabil Al Raee, era una muestra de lo que se ha dado en llamar teatro documental y ponía al público ante las contradicciones y los tópicos con los que se enfrentan los europeos a la hora de abordar y entender el despiadado ataque del colonialismo y el sionismo sobre Palestina.
De manera muy inteligente, el actor hizo participar activamente a los espectadores transformando toda la sala en un escenario, y los espectadores correspondieron a la confianza de forma claramente emotiva.
Prácticamente, al principio de la representación se produjo una situación que me hizo meditar. El actor hizo implicarse a algunos asistentes (esto ocurrió durante todo el tiempo que estuvimos allí) en lo que se estaba tratando. Para ello, inicialmente, hizo que algunos espectadores lo cachearan, tal como se hace con los detenidos. Se puso de frente a una chica, colocó los brazos en cruz y esperó. Sin embargo, la joven dudó porque no entendía lo que se esperaba exactamente de ella y, ante un murmullo generalizado, porque nos sorprende lo posible, en lugar de registrar al palestino, hizo lo que haría cualquier persona de bien si viviéramos en un mundo menos dislocado que este. Pegó su mejilla al pecho de Nabil y lo rodeó con sus manos en un hermosísimo abrazo de magnitudes estratosféricas. Luego salimos a la noche.


domingo, 14 de septiembre de 2025

viernes, 12 de septiembre de 2025

Flotar cuando todo se hunde


 Es poco, pero permanecer insensible es menos.

miércoles, 28 de mayo de 2025

Handala


Me pide Sol que le dibuje a Handala, el niño palestino creado por el ilustrador Naji al-Ali en 1969, que con el tiempo se ha convertido en un icono de la resistencia y también de la desgracia de Palestina.
Ella quiere hacerse una camiseta. Y yo, dado que ayer ha sido su cumpleaños, no puedo negarle nada.

Por cierto, Naji al-Ali fue asesinado en Londres en 1989.
Adjunto un enlace por si alguien quiere saber más sobre este niño, que no nos mira porque, dadas las circunstancias, no hay nada que mirar.


lunes, 7 de abril de 2025

La muerte en directo


El 29 de junio de 1973 se produjo en Santiago de Chile lo que se dio en llamar “El Tanquetazo”, que no fue otra cosa que una sublevación militar abortada por las fuerzas leales contra el gobierno de Salvador Allende, previo al golpe de estado del 11 de septiembre, que sí consiguió su objetivo como todo el mundo sabe.
En el mencionado Tanquetazo, un camarógrafo argentino de origen sueco llamado Leonardo Henrichsen, que había salido a filmar los acontecimientos en compañía de otro periodista de la televisión pública de Suecia, grabó su propia muerte. En las imágenes, que pueden encontrar en el documental de Patricio Guzmán, titulado “La batalla de Chile”,  se ve como un miembro de una patrulla militar en las cercanías del Palacio de la Moneda, apunta contra el periodista y dispara. Posteriormente los soldados tiraron la cámara por una alcantarilla sin percatarse de que alguien lo estaba viendo y recuperó el equipo.
Cuento esto por similitud con lo que he escuchado en un programa de radio recientemente respecto a unas imágenes de un teléfono móvil que ha aparecido en el bolsillo de un muerto, enterrado junto con otros compañeros en una fosa clandestina de Gaza, en Palestina.
El muerto, que mantuvo la cámara de su teléfono encendida,  y sus compañeros eran médicos de un hospital, pero el gobierno de Israel, fiel a su costumbre de mentir impunemente, los acusó de terroristas de Hamás.
Las imágenes, parece ser que lo desmienten. Iban desarmados, eran médicos, vestían ropa de médicos y estaban perfectamente identificados como médicos, en contra de las, siempre burdas,  manifestaciones de Israel y la frialdad de la opinión pública mundial que tiene ojos solamente para la infecta zanahoria de los aranceles norteamericanos. Entretenidos nos quieren.
Por cierto, adivinen quien se esconde en la sombra de ambos sucesos. No importa que entre uno y otro hayan transcurrido 52 años. El “amigo” dinosaurio sigue ahí.



martes, 23 de enero de 2024

Teoría de la relatividad

Mientras el secretario general de las Naciones Unidas clama durante veinte minutos, como si fuera un desvalido en el desierto del Néguev, contra las violaciones de los derechos, todo un pueblo sigue siendo acorralado en un reducido espacio de destrucción.

Mientras el cuerpo diplomático de Israel declara “non grata” a la Organización de Naciones Unidas y a su secretario general, y tarda en ello diez minutos más o menos, un cuerpo de rescate formado por un número indescifrable de desesperados, aparta con sus manos trozos de edificio bombardeado para recuperar trozos de cuerpos o, en el mejor de los casos, cuerpos completos, pero inertes, de los habitantes de unas viviendas, que ahora podrían llamarse “muriendas”, pero que ya no son porque ya no tienen nombre.

Mientras el presidente de los Estados Unidos firma el traspaso de armas a su aliado, y en la rúbrica se demora menos de un minuto, en el hospital Al-Shifa, en ese minuto, se acaban los suministros de los anestesistas y los cirujanos se ven obligados a operar en vivo y a la luz de una linterna porque la electricidad se agotó hace varios días. Y mientras esto sucede, el mandatario máximo de Sión afirma que seguirá hasta el final. Y no sabemos si ese final es el final de todo lo que queda por morir en Gaza, o también el final de sus compatriotas rehenes de Hamás. O es el final del tiempo, o es directamente su propio final, su autoinmolación en nombre de su odio.

Mientras, en Europa, el alto representante de la unión para asuntos exteriores y política de seguridad, tarda más en pedir el final del fuego que en recitar de corrido su cargo exagerado; detrás de sus discursos y del laberinto de palabras se esconden todos los países en ese espejismo que es la Unión - Alemania en su mala conciencia, Francia en sus fronteras y en sus territorios de ultramar, España en su gallardía de opereta-. Y mientras, el tiempo de miles de niños, el tiempo de miles de madres, el tiempo se termina sin haber empezado, demostrando con sus muertes cuanto tiene el tiempo de relativo.

Un segundo para disparar, un segundo para morir. Diez años para que juzgue lo que inapelablemente debe juzgar la corte penal internacional.  

domingo, 21 de enero de 2024

Oxímoron


Ahí está. Ya leí por un país muerto, por héroes muertos y por los que no han nacido. Mis palabras de venganza contenida se deshacen en el aire como saliva filtrada a medida que van saliendo de mi boca. Son como noticias antiguas. Las que escaparon a través de los años por el laberinto de las lámparas de los receptores de radio. En ellos escuchaban aproximarse las desgracias nuestros abuelos. Aquí llegaron. Son las mismas noticias antiguas que seguimos escuchando nosotros. A mi espalda, un oxímoron. Dos, si pienso en las noticias. Nos engañamos con palabras que nunca deberían pronunciarse en la misma frase mientras se mueran los niños sin haber nacido apenas. Al lado, una portada que habla de la abolición del trabajo cuando, en realidad, tendría que decir "la abolición de los Estados". ¡Ay, la laguna estigia del Jordán!. La maldita tragedia.

viernes, 19 de enero de 2024

La poesía

 

La poesía no detiene bombas
pero mueve voluntades.


jueves, 23 de noviembre de 2023

Eichmann en Jerusalén

El miembro de la jerarquía nazi más dotado para la resolución de problemas de conciencia era Himmler. Himmler ideaba eslóganes, como el famoso lema de las SS, tomado de un discurso de Hitler dirigido a estas tropas especiales, en 1931, "Mi honor es mi lealtad" -frases pegadizas a las que Eichmann llamaba "palabras aladas", y los jueces de Jerusalén denominaban "banalidades"- y los difundía, tal como Eichmann recordaba, a finales de año, seguramente acompañadas de una gratificación de Navidad. Eichmann únicamente recordaba uno de estos eslóganes, y lo repetía constantemente: "Estas son batallas que las futuras generaciones no tendrán que librar". Se refería a las batallas contra las mujeres, los niños, los viejos y las "bocas improductivas". He aquí otras frases tomadas de los discursos que Himmler dirigía a los comandantes de los Einsatzgruppen y a los altos jefes de las SS y de la policía: "Haber dado el paso al frente y haber permanecido íntegros, salvo excepcionales casos explicables por la humana debilidad, es lo que nos ha hecho fuertes. Esta es una gloriosa página de nuestra historia que jamás había sido escrita y que no volverá a escribirse", "La orden de solucionar el problema judío es la más terrible orden que una organización podía jamás recibir", "Sabemos muy bien que lo que de vosotros esperamos es algo sobrehumano, esperamos que seáis sobrehumanamente inhumanos". Aquí, nosotros tan solo podemos decir que las esperanzas de Himmler no fueron defraudadas. Sin embargo, debemos poner de relieve que Himmler casi nunca intentó hallar justificaciones desde un punto de vista ideológico, y que, cuando lo hizo, ello pronto cayó en el olvido. Lo que se grababa en las mentes de aquellos hombres que se habían convertido en asesinos era la simple idea de estar dedicados a una tarea histórica, grandiosa, única ("una gran misión que se realiza una sola vez en dos mil años"), que, en consecuencia, constituía una pesada carga. Esto último tiene una gran importancia, ya que los asesinos no eran sádicos, ni tampoco homicidas por naturaleza, y los jefes hacían un esfuerzo sistemático para eliminar de las organizaciones a aquellos que experimentaban un placer físico al cumplir con su misión. Las tropas de los Einsatzgruppen procedían de las SS armadas, unidad militar a la que no cabe atribuir más crímenes que los cometidos por cualquier otra unidad del ejército alemán, y sus jefes habían sido elegidos por Heydrich entre los mejores de las SS, todos ellos con título universitario. De ahí que el problema radicara, no tanto en dormir su conciencia, como en eliminar la piedad meramente instintiva que todo hombre normal experimenta ante el espectáculo del sufrimiento físico. El truco utilizado por Himmler -quien, al parecer, padecía muy fuertemente los efectos de aquellas reacciones instintivas- era muy simple y probablemente muy eficaz. Consistía en invertir la dirección de esos instintos, o sea, en dirigirlos hacia el propio sujeto activo. Por esto, los asesinos, en vez de decir: "¡Qué horrible es lo que hago a los demás!", decían: "¡Qué horribles espectáculos tengo que contemplar en el cumplimiento de mi deber, cuán dura es mi misión!".

Eichmann en Jerusalén.
Hannah Arendt.
De Bolsillo.
Traducción: Carlos Ribalta.     
 

jueves, 26 de octubre de 2023

S.O.S.

Save Our Souls

 
Salvad nuestras almas de la angustia que nos ahoga.
Salvad nuestras almas del temor que nos hace imprudentes.
Salvad nuestras almas de la lógica de los poderosos.
Salvad nuestras almas de la equidistancia y de la frialdad.
Salvad nuestras almas de los turbios propósitos y de la fea hipocresía.
Salvad nuestras almas de los que no titubean alguna vez.
Salvad nuestras almas de los que nunca dudan en llegar hasta el final.
Salvad nuestras almas de las venganzas y de la religión.
Salvad nuestras almas del dinero y de los intereses compuestos.
Salvad nuestras almas del sibilante sonido celeste de las bombas.  
Salvad nuestras almas, porque siempre caen con estrépito donde no se las espera.
Salvad nuestras almas vivas de la muerte.
Pero salvad, sobre todo, las almas impúdicas de aquellos que nos matan
porque no contemplarán 
un rostro apacible en los espejos
ni tendrán sosiego jamás.

                                                                           MCH

viernes, 15 de agosto de 2014

Le Trio Joubran



Música Palestina contra tiempos sombríos. 

miércoles, 16 de julio de 2014

La historia de nunca acabar

                      Madrid 2012

viernes, 30 de noviembre de 2012

En Palestina


                                                         Todo está por empezar
 
Fotografía extraída de http://arainfo.org/

viernes, 22 de junio de 2012

Dos pájaros

Alcanzo a ver en televisión una entrevista que les hacen a Sabina y a Serrat, recién llegados a Tel Aviv, en una controvertida estación de su gira titulada "Dos pájaros contraatacan".
A pesar de las continuas solicitudes que desde las plataformas de apoyo a Palestina les han hecho (dada su autoproclamada trayectoria ideológica) para que no actuaran en Israel, los dos músicos mantienen su plan de vuelo contra viento y marea.
Y de pronto, entre el hieratismo mostrenco de uno y los balbuceos del otro para explicar lo inexplicable, aprendo alguna que otra cosa de la noble y vasta ciencia ornitológica.

A saber:
-Que hay aves de mal agüero a las que el disfraz les queda muy estrecho.
-Que hay pájaros de cuentas extremadamente fluidas.
-Que no le puedes pedir a un ganso que se convierta en un ave fénix.
-Que una cosa es que un pájaro cante en medio de las batallas y otra muy distinta que gorjee en la mesa del general.
-Que pajaritos somos y en la rama nos encontraremos.       

viernes, 23 de septiembre de 2011

Palestina

Y ahí están todos, por fin.
Aquellos que dicen que sí pero nunca. Y los del tal vez. Y los del mañana, mañana.
Todos ambiguos en el ambigú de la O.N.U.
Los de las orejas tiesas y los de la piel de cordero, como lobos enmascarados.
Ahí están todos, por fin a mano alzada.
Retratándose.

sábado, 27 de agosto de 2011

Tirar más piedras


En Cuba, cuando desde la isla vas en dirección a Cayo Coco y Cayo Guillermo, encuentras una larga carretera que se adentra en el mar. Justo al comienzo había un enorme cartel, que explicaba el origen de aquella vía como un logro de la ingeniería castrista, y que decía más o menos (si la memoria no me falla) “Tirando piedras al mar hacemos la Revolución”.
La Revolución, ni más ni menos, es lo que intentan también los niños palestinos cuando lanzan piedras a los tanques que van a derribar sus casas.
Y piedras en forma de adoquín arrojaban en París aquellos que pensaron que debajo estaba el mar.
Piedras y piedras. Y más piedras.