Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

martes, 15 de enero de 2013

Sea usted original para esto...


Si alguien piensa que a la originalidad te la encuentras sin dificultad alguna según sales a la calle o mientras te tomas un piscolabis, que se le vaya quitando de la cabeza. La cosa está difícil.
Ayer mismo entré a curiosear en el blog llamado Dextrangis (según miras la pantalla a la derecha), en el que José María me pone los dientes largos con sus fenomenales dibujos, y me encuentro con que, bajo el título de "jóvenes y buenos" ha incluido el catálogo de una exposición sobre cómic e ilustración. ¿Y qué me encuentro según entro?. Pues a un dibujante que ha titulado su historieta con la inexistente palabra "solhilaridad".
"Solhilaridad" es el título de un poemilla que escribí hace bastantes años. Dicho título, en su momento, me pareció como descubrir las fuentes del Nilo. Y ya véis. Ni únicos ni originales.
Item más. Cuando yo militaba en los comités de solidaridad, valga la redundancia con lo anterior, publicábamos una revista llamada Gentes de Maiz, para la cual creamos una sección que se titulaba "Fe de ratas". ¿Nos creímos originales?. Sí... pero no. Tiempo después descubrimos un cartel anunciando el concierto de un grupo de rock de otra región que se llamaba... ¿cómo?. Tachiiiín, tachiiiiín:  Feeee de rataaaas.
Un ejemplo más. El otro día se me ocurrió titular una entrada de este blog, remedando a Descartes, con la frase "Pienso, luego resisto". Sí. Ya sé que es facilón, pero es que... 
Pues nada, acudid si os place al buscador más conocido de Internet y escribid la frasecita.

Nada más. Salvo el poema del principio.


Solhilaridad


Y te llaman solidaria,
mientras lanzan como misiles sus carcajadas
desde la anónima oscuridad
del lejano,
cómodo,
limpio,
cálido
y ordenado
patio de butacas
del maldito teatro de operaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario