Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

domingo, 22 de febrero de 2015

La fabricación

Algún día saldrá a la luz desde algún intrincado recinto dedicado a la ingeniería de movilización de voluntades. Y alguien, un arrepentido tal vez, nos hará saber cómo y de qué modo, como si de un soufflé se tratase, a golpe de encuestas y de cámaras, se cocinó en primera instancia el auge del Partido del Verbo en primera persona del plural y, en segunda, el del Partido en el que podríamos estar todos, salvo los que no sean de ciudad. A gusto del consumidor. En realidad, con la denominación de cualquiera de los dos podríamos identificarnos todos sin que nos costara nada y sin necesidad de levantar la alfombra para mirar lo que hay debajo. Pero tal uniformidad, algo tan sin matices, es precisamente lo que me produce la desconfianza del lobo. Esa que me hace olfatear no se qué oscuros motivos de dominación.

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