Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

viernes, 26 de octubre de 2012

Rey de copas

Debe ser que a los reyes de los cuentos no les escribían los discursos. Por eso, a veces, salvo aquellos que eran muy malos, muy malos, emprendían viajes a lo largo de todos los confines del reino, disfrazados de peregrinos o mendigos, para comprender a su pueblo y para conocer las penalidades de sus días. Y luego volvían a palacio llenos de vivencias y de propósitos de enmienda.
Pero debe ocurrir que ya no existen los reyes de los cuentos. Y a los que quedan les escriben los discursos, que luego ellos se atreven a leer, sin discernimiento ni pena, ni rubor, en cualquiera de los reinos vecinos donde apenas los conocen.
Ni a ellos, ni a los que escriben los discursos.

3 comentarios:

  1. Ni Dios, ni rey, ni amo, ni cuentos.

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  2. Amigo José María, por mi parte nada que objetar.
    Un abrazo.

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  3. "Los cientificos tratan de hacer posible lo imposible.Los politicos, a menudo, sa afanan en hacer imposible lo posible.Bertrand Russell".
    Raquel

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