Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

sábado, 31 de enero de 2015

Poesía eres tú (solamente)

Llego tarde a un coloquio sobre poesía (tuve que ir al aeropuerto a despedir a unos amigos que regresaban a Chile, aunque me da que no querían irse). Llego tarde, como digo, a un coloquio de poesía y, por llegar, escucho a un ponente, en alegoría bélica, que el poeta debe declarar la guerra al lector. Manera sencilla de justificar lo ininteligible. Es decir, el puto Parnaso al que no entra ni dios que no sea poeta.
Y bueno, tal vez haya que declarar la guerra al lector, pero sin desarmarlo, sin dejarlo a oscuras. Dando la oportunidad de interpretar, de reescribir, de jugar con las palabras, rotas o intactas. Y entonces el lector, armado, podrá hacer suyo el poema.
Lo contrario, en mi opinión, pasa por pegarle desde retaguardia un tiro en el pie a las musas.

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