lunes, 25 de abril de 2022
Érase una vez...
sábado, 23 de abril de 2022
La librería fantástica
viernes, 22 de abril de 2022
La Guerra
Hoy en las noticias de la televisión estatal ya mencionan sin rubor al batallón neonazi integrado en el ejército ucraniano que resiste, según parece, en una fábrica de Mariupol. Y no solo mencionan sino que también se le da micrófono a uno de sus mandos.
Luego en el mismo programa de noticias indican, también sin que a nadie se le abran las carnes, que hay expertos que manifiestan su preocupación respecto al destino final de las armas que se están entregando a Ucrania. Temen que cuando todo esto acabe, esas armas queden en manos de gente que las pueda dedicar a hacer el mal (así más o menos dicen, sin cortarse).
Y creo yo que no se necesita ser muy experto en nada para llegar a esa conclusión, que a un servidor ya le rondaba esa mosca desde que este país se puso generoso con las cosas de matar.
Si es que esto del ardor guerrero y el confiar gratis es como cuando de adolescente le entregabas cartas para tu enamorada o enamorado a ese mejor amigo, que convertías en el correo del zar para que a continuación dejara de serlo en cuanto, entre postal y postal, te levantaba al objeto de tus pensamientos.
A lo mejor eso de ser experto en algo tendría más alcance si alguno de ellos, de esos lumbreras, se parara a mirar cómo se acaba con la guerra sin tanta muerte y sin tanta destrucción, que ahí está el nudo gordiano.
Se nos van a quedar a todos caras de gilipollas. Al tiempo.
domingo, 17 de abril de 2022
En casa de Rosario Ibarra
jueves, 14 de abril de 2022
La memoria que nos va quedando
martes, 12 de abril de 2022
Y así todo
viernes, 8 de abril de 2022
Un solo de mirlo
Con mi agradecimiento para los que se han dolido con nosotros.
El día en que Mayo murió, por la tarde, casi anocheciendo, me asomé a la ventana en un intento vano de que escapara por ella la angustia que me explotaba en el pecho. Todo estaba tranquilo. No había transeúntes andando por la carretera, ni paseadores de perros, ni almas en fuga. Solamente se escuchaba un silencio quebrantado por un pequeño mirlo en lo alto del poste de la luz frente a mí que, durante un tiempo parecido a una vida, entonaba su canción de consuelo para los noctámbulos tristes que no podían ahuyentar la pena y los perros buenos que descansaban ya de sus dolores en paz.
martes, 5 de abril de 2022
Mayo
lunes, 4 de abril de 2022
lunes, 28 de marzo de 2022
Animaliña
viernes, 25 de marzo de 2022
Canto con ellos
jueves, 24 de marzo de 2022
Permanecer
martes, 22 de marzo de 2022
Retrato de familia
jueves, 17 de marzo de 2022
Soñar un poema
jueves, 10 de marzo de 2022
Gambito de Dama
miércoles, 9 de marzo de 2022
Librería 83
domingo, 6 de marzo de 2022
El lado correcto de la Historia
Estoy casi seguro de que Pedro Sánchez sabe perfectamente que el término que ha empleado hoy ante sus correligionarios entregados no es otra cosa que un brindis al sol, algo moldeable como el chicle o la cera de abejas. Y es que él no es el primero ni será el último de los próceres del mundo que han empleado eso de “el lado correcto de la Historia” para arrimar el ascua a su interés, sea cual sea. De hecho la propia Historia nos enseña que cualquiera está en el lado correcto de la Historia si se empeña; normalmente hasta que el enemigo o un Tribunal Penal Internacional lo baja de ese podio fabricado para satisfacer su propio ego, para calmar a su Pepito Grillo y para amansar a sus partidarios.
El mantra ese de “el lado correcto de la Historia” ha demostrado ser tan falso como aquello de “Dios con nos”. ¿Se imaginan ustedes por un casual a las tropas de Francisco I de Francia y a los ejércitos de Carlos I de España, enemigos irreconciliables a pesar de practicar la misma religión, antes de cualquier batalla entre ambos, la de Pavía por ejemplo, rogándole a Dios? ¿De parte de quién se pone Dios, vamos a ver?
Pues eso, que por entregar armas a un contendiente, armas que por cierto cuando las entregas no sabes en qué manos van a acabar al final, si en poder de víctimas inexpertas o de elementos incontrolados o por qué no, en las de las propias fuerzas rusas a las que se pretende combatir, no vas a estar en ningún lado honorable de la Historia. La Historia, como decía al principio, es moldeable y depende, por desgracia, del pan que alimente a los escribanos en cualquiera de los múltiples lados. En uno de esos está Putin, merecedor desde luego de acabar algún día como reo de crímenes varios, pero que seguro que ya tendrá a los suyos escribiendo loas y alabanzas con mayúsculas. Tantas como ha tenido cualquiera de los presidentes norteamericanos, que han necesitado aderezar cada una de sus legislaturas con una guerra; siempre eso sí en territorio ajeno. No vaya a ser.
sábado, 5 de marzo de 2022
jueves, 3 de marzo de 2022
La sol-hilaridad de la Vieja Europa
Cómo vas a atreverte, si recuerdas aquellas fotografías antiguas en blanco y negro de tus propios compatriotas avanzando por los caminos que llevaban a Francia, que llenaban las callejuelas de los pueblos fronterizos como una nube imparable, que se morían de pena y de enfermedades en las arenas de Argelès, que abarrotaban barcos cargueros en las rutas de Argelia, de México, de Chile o de Cuba.
Cómo no vas a pensar en los sufrimientos de los expatriados sirios, afganos, yemeníes, chadianos, etíopes, saharauis, palestinos...
Cómo no vas a pensar en tu tierra, en tu país, en la vieja y miserable Europa ahora tan solidaria.
Cómo no vas a pensar en los que te dicen (gente de baja estofa y peores entrañas) que a todos esos que los metas en tu casa.
Cómo no vas a pensar en la impiedad y en el nefando pecado de la hipocresía.











