Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

lunes, 17 de febrero de 2014

Jugar al escondite

En momentos como estos
yo sólo quiero danzar bajo el agua,
no conocer a nadie,
adentrarme en el desierto,
esquivar a la razón,
disponer a mi antojo del silencio
en momentos como estos. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me has leido el pensamiento.
Raquel

MCH dijo...

A veces pasa. Supongo que a todos nos ocurre eso de blindar el espacio físico o erizar la individualidad. Pero es venial y pasajero.

Anónimo dijo...

Cuando sucede, los que te rodean se sorprenden, yo sonrío......reconozco que siempre he sido muy pensativa...............
Raquel

Anónimo dijo...

Pues si fueras uno de los muertos de Ceuta, se hubieran cumplido todos tus deseos.
Mil perdones. A veces la rabia se me convierte en vocación.
Sol