Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

sábado, 16 de agosto de 2014

Sin nombre

A veces la vida le tuerce el brazo al destino o le pega un quiebro al comienzo de la cancha.
Y entonces, una vez abandonada la oscuridad de las cabañas, solamente falta un nombre por el que llamarte.

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