Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

domingo, 22 de agosto de 2010

Que treinta años no es nada

Hace casi treinta años que no veníamos por aquí. Entonces no sé si todo era más sencillo (aunque quizá me falla la memoria), pero el verano transcurría indolente y los chavales del barrio, una heterogénea pandilla a la que el tiempo ha aventado, pasábamos en este lugar la mayor parte de los días y, a veces, muchas horas de las noches.
El paisaje, por fortuna, se conserva igual. Y aunque el que escribe desde luego no, a poco que hagamos un esfuerzo de imaginación podemos ver frente a nosotros, lanzándose al agua entre risotadas y alaridos, a aquellos que una vez fuimos.

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