Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

sábado, 21 de agosto de 2010

Retirada

En el día de ayer las tropas de Estados Unidos comenzaron a marcharse de Irak, según dicen. Pero lo cierto es que se van pero se quedan.
Es de suponer que tal indeterminación, al margen de los deseos del presidente Obama de deshacerse de una herencia envenenada, se deba a que en realidad los hilos del negocio los siguen manejando los que en su momento potenciaron la aberración y el despropósito que supuso la invasión de ese país entre dos ríos.
Irak hoy en día no es un país más libre ni más seguro. Todo lo contrario.
La democracia de importación impuesta con balas y con bombas es un cóctel bastante dañino para cualquier estómago.
Y Sadam, el dictador, nunca tuvo armas de destrucción masiva. Sólo petróleo.
Estas son cuestiones que, todos los que queríamos saber, sabíamos de antemano. No hacía falta ser especialmente listo.
Por eso, para la gente de este país que nunca pudo tragarse el cuento continúa siendo abundantemente sangrante la actitud del partido político (y hablo de las gentes y de los responsables) que respaldó, coreó y aplaudió al alucinado de Aznar en sus calenturientos actos bélicos de apoyo a Bush. Hoy ese partido político se calla como un muerto que quiere pasar inadvertido.
Sin embargo, por mucho que les joda, ésta nos la deben.

1 comentario:

Sibreve dijo...

Hundieron Irak y varios países de alrededor. Siria, ¡ay!, sin ir más lejos. Y digo yo, ¿estos elementos no se podrían retirar con carácter retroactivo?