Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

domingo, 8 de mayo de 2011

Causas y efectos

"Y es posible incluso que no conocer en su totalidad las causas por las que va a Dublín forme parte del propio sentido del viaje..."
Enrique Vila Matas. Dublinesca.


Compañía de mensajeros haciendo un alto en el camino antes de adentrarse en las turbios laberintos que conducen irremediablemente a la barra del pub.

A ellos y a todos los que no estaban pero sí estuvieron. A los que hicieron trabajos manuales con mi corazón. A los que escribieron en los renglones de mi horizonte. A los que hacen música con mis recuerdos. Y a los que tocan las teclas sensibles de mis nostalgias. Todo mi cariño, mi agradecimiento y un proverbio (irlandés, por supuesto).

"Si nos aman sea en buena hora; a aquellos que no nos aman que Dios cambie los sentimientos de sus corazones; y si no, que les tuerza los tobillos para que les reconozcamos al verlos cojear"

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