Somos millones en esta isla errónea y apenas alguno sabe que llevamos vidas de náufrago

lunes, 21 de noviembre de 2011

Alegría del pobre

La alegría del pobre es ligera como una pluma de ave,
pero tiene el vuelo corto y la esperanza amplia.
La alegría en la casa del pobre compra suspiros en incómodos plazos
y contempla llanuras desde la cúspide de las penas.
La alegría del pobre, cuando es alegría,
suele ser sonrisa humilde que tapa al llanto.


MCH

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizás algún día entre todos estos pobres aparecerá un Cicerón que cargue contra todos los Cayo Linicio Verres....algún día....Raquel

MCH dijo...

Bueno, Raquel,más vale que vayan todos juntos y en unión porque a los lideratos también los carga el diablo.
Saludos.